"Koln 75" de Ido Fluk se detiene en la biografía de Vera Brandes una joven que quería organizar un musical de Keitt Jarrett en los años 70, con Miles Davis en la memoria del pianista como su ídolo para seguir. La acción se inicia en falso, es decir, el guionista juega al despiste y presenta varios inicios: ella cumpliendo cincuenta años y su padre insultándola, pues mantienen una pelea descarnada por una educación disciplinada. Pero el tiempo se desplaza hasta llegar a 1973, donde aparece la joven biografiada en el momento en que interesa contar su historia. La protagonista, interpretada por Mala Emde,
vive la noche, pero cuando llega a casa, su padre, que es dentista y autoritario, le pegará la bronca. Se quiere liberar de las garras paternales, que pretenden una educación académica para su hija, ésta procura prosperar con las funciones de representante.
Para acabar, son jóvenes que se colocan, se corren unas juergas de drogas, música y sexo. Por lo tanto, la peli se desarrolla en ese ambiente de liberación, de perseguir unos objetivos casi inalcanzables. Todo ese conglomerado aderezado con música de jazz.
"Septiembre 5" de Tim Fehlbaum es una historia verídica sobre los Juegos Olímpicos de Múnich del año 1972 entre el 26 de agosto y el 11 de septiembre Se inicia a modo de documental, cuando los medios digitales y las coberturas informáticas están lejos de la actualidad y muestra los prodigios de unos juegos en directo a todo el mundo por medio del satélite.
La historia se desarrolla desde las tripas de American Broadcasting Company ( ABC, compañía puntera de televisión) y desde allí retransmiten los eventos de esos juegos en Alemania. Sin embargo, no destacó por un tema deportivo, sino por un hecho que los periodistas no sospecharon y no dejaron pasar: fue por el atentado de dos palestinos que se cargaron a dos atletas israelitas. La fecha fue el 5 de septiembre que lleva el nombre de la peli. En la cinta, los comentaristas deportivos dejan de lado las marcas, año en que Mark Spitz se llevó todas las medallas de oro en natación, y se decantan hacia el atentado terrorista. El evento estaba controlado por multitud de cámaras, con los medios del momento, claro, que mostraban cada instante del triunfo o del fracaso.
La historia se desarrolla desde la sala de máquinas de proyección de los juegos. Pero las acciones deportivas pasaron a segundo término y la trama se decanta hacia ese secuestro contado en tiempo real. En fin, ellos, los informadores, querían emitir imágenes que impactaran al mundo, pero nunca pensaron que serían de este tipo.
La voz en "off" de uno de los participantes del dúo musical, Fabrice Morvan ( Fab Morvan), interpretado por Elan Ben Ali, intenta justificar al espectador que pese a ser considerados unos estafadores de la música y mentir a sus fans por cantar en playback son inocentes. Hablamos de "Milli Vanilli: Girl You Know It's True" del director alemán Simón Verhoeven que cuenta los motivos de la caída del dúo Milli Vanilli.
( compuesto por Rob Pilatus, interpretado Tijan Njie, y Fab, ya nombrado) que triunfaron en el mundo de la música hacia finales de los ochenta del siglo pasado. Incluso consiguieron un Grammy que se lo quitarían posteriormente por considerar que eran una estafa musical. Por lo tanto, estamos en medio de una autobiografía trágica, donde las alegrías y las miserias, los triunfos y los fracasos se solapan por el corto tiempo en que sucede todo. Cuentan la ascensión de dos chicos jóvenes que tocan el cielo desde la nada para hundirse tan rápido como subieron. Se narra a modo de entrevista personal o más bien de una confesión que hacen los personajes de cara al espectador: "ahora te voy a contar lo que realmente pasó", así, mirando a la cámara y dirigiéndose al público respetable que los juzgará. La estafa se desmantela en el momento en que están de gira y delante de miles de espectadores se quedan con el culo al aire mientras el playback para de sonar.
Finalmente, nos damos cuenta de que la miseria se toca con el éxito por la fragilidad de uno y del otro. Partir de una condición miserable y alcanzar la fama todo ocurre en un corto periodo que son incapaces de asumir su propio destino.
"Stella. Víctima o culpable" de Kilian Riedhof se centra en la época de plena ebullición nazi. La protagonista Stella, interpretada por Paula Beer ( intérprete de "Franz" de François Ozon), canta en un grupo de jazz.
Los hechos son verídicos y recopilados por Peter Wyden compañero de Stella Goldschlag, nombre verdadero, la cual, para escapar de las garras nazis, cooperó con ellos de espía que entregaba judíos a los oficiales alemanes.
El inicio es alegre y rebosante del ensayo musical del grupo, pero pronto se gira la trama con la persecución judía, pues en la mesa en una comida con su familia vemos que ellos son parte de esa etnia. Ahí se plantea la ansiedad del momento: en tu carnet dice que eres judío por muy alemán que te creas. De la fama del grupo musical y con el inicio de la guerra, la historia se va a febrero de mil novecientos cuarenta y tres. Muchos del grupo son también perseguidos. Ella y sus movimientos para salvar el culo por culpa de su raza maldita será la trama central de la peli. No se iba a salvar fácilmente de la estrella colgada de su bata carcelaria en una fábrica de preparación de armamento, mano de obra barata para preparar la Segunda Guerra Mundial.
Las torturas le llevaron a acusar a los de su clase y entregar a sus amigos al horno crematoria. En definitiva, vemos de nuevo el genocidio nazi desde el lado de los débiles y masacrados, justo al revés que la aclamada "La zona de interés" de Jonathan Glazer.
"El ministro de propaganda" de Joachin Lang se centra en la obsesión de un tipo inteligente,
interpretado por Robert Stadlober, ( Joseph Goebbels, doctor en filología alemana que se le fue la pinza en los años del nazismo) que empleó su brillantez en proyectar la propaganda del Führer.Su sueño de ser escritor se perdió en el momento en que se afilió al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán y se interesó exclusivamente por la propaganda del partido. Cuando en 1933 los nazis subieron al poder, tomó el ministerio de la propaganda.
Goebbels exhortó a las fuerzas nazis, pese a que el final de la guerra estaba próxima, a seguir con la guerra total en un mitin nacionalsocialista en el Spotpalast de Berlín en 1943. Considerado demagogo y agitador de masas, cuidaba hasta el último detalle con tal de manipular la realidad e invitar a su pueblo a una masacre total. Así es como se inicia la película al final de la guerra que modela las imágenes de un Hitler desesperado y no le importa que vayan a morir al frente niños y viejos.
En la cinta se enlazan imágenes reales del enloquecido momento que pasa la población junto a su líder político, en blanco y negro, solapadas a la misma peli. La propaganda manipulada en cualquier régimen es la punta de lanza de un autoritarismo y el inicio de una dictadura. Así, el ministro de la propaganda está condenado a aguantar a su mujer, cuando ya no la desea, por orden del
Führer y que se aleje de sus escarceos sexuales con actrices judías. Así es como se dedica a la exaltación del pueblo alemán y crear el odio semita con la promoción de películas como "El judío Suss" de Verit Harlan ( por esa misma época se pasaba "Raza" de J.L.Sáenz de Heredia, en España, un panfleto escrito por el propio dictador Franco y también de propaganda del régimen). La maquinaria del odio no cesa y de él sale la ocurrencia de marcar a los judíos con una estrella en la solapa que los identifique como unos apestados. Por si no fuera suficiente, las imágenes reales del genocidio en masa corroboran la locura de unos cuantos pirados que arrastraron a un pueblo entero. En fin, hay muchos momentos que recuerdan a la situación actual que entre dos locos ancianos quieren repartirse el resto del mundo. Por lo tanto, situaciones que no estamos tan lejos de revivirlas de nuevo.
"Sisi y yo" del director alemán Fraunke Finsterwalder indaga y propone una nueva versión de Sisi Emperatriz( Isabel de Baviera o de Austria ). En este caso, la mirada de ese personaje controvertido la pone otra persona. Se inicia en una visita de una joven a un palacio con alguna intención que desconocemos, pero vemos que es una condesa que va a pasar revisión estricta para entrar a servir a la emperatriz.La actriz que desempeña este papel es
Sandra Hüller interprete muy en boga últimamente en "Anatomía de un asesinato" de Justine triet y "La zona de interés" de Jonathan Glazer por sus actuaciones estelares. Ella quiere entrar al servicio de la Emperatriz, interpretada por Susanne Wolff, que se encuentra alejada de su marido, el rey Francisco I de Austria, en una residencia de vacaciones.
Tiene costumbres poco nobles, en la sala de prueba mientras espera, y su madre que la acompaña no dudará en quitárselos violentamente. Así, por ejemplo, mientras se está petando un grano de la cara delante de un gran espejo, no dudará en soltarle un puñetazo en plena nariz que le salpicará el vestido de sangre. Allí, en esa sala, le dan un repaso considerable, con preguntas indiscretas, además de una revisión estricta como si se tratara de un caballo que van a comprar.Pese a todas las pegas que encuentra, es aceptada como dama de honor de Sisi, aunque le quedan varias prueba por las que pasar. La historia se desarrolla a partir de 1870 cuando la emperatriz ya ha tenido a sus hijos que no aparecen por ningún lado y el punto de vista está enfocado en ese "yo" del título que es la asistenta de la princesa. Por lo tanto, el enfoque de la trama viene de parte de esa condesa llamada en la realidad María Festetics que escribió un diario o unas cartas. No estaría sola en esa relación de dama de honor, porque en el séquito estaba Ida Ferenzy que realizaba las funciones de lectora y al mismo tiempo de amante de la emperatriz que perdió protagonismo cuando llegó esta última que comentamos. Sisí se ha retirado a una isla de Grecia para montarse sus farras alejada de Austria y su plasta marido. Ella, joven todavía y con cuatro hijos alejados de ésta, pasa el tiempo con lecturas ( "Sentido y sensibilidad" de Jane Austen y Ang Lee realizó una peli excelente) caminatas, con su perro y baños improvisados.
Asistimos a los caprichos de una mujer que busca liberarse de las ataduras reales. Con todo, hay un desfase en el tiempo con la realidad, pues si la historia parte en 1870 cuando entra a formar parte del séquito y acaba en 1898 cuando fallece asesinada, han transcurrido la friolera de veintiocho años y se encuentran igual de bellas que cuando se conocieron. Así, si nos olvidamos de la realidad y nos centramos en la ficción tampoco tiene demasiada importancia. Al fin y al cabo se explica desde el punto de vista de las cartas de la condesa y la trama se basa en ellas que iban dirigidas a su madre. Esto supone darle una nueva versión y cambiar el enfoque de la historia.
El primer minuto, la mano que entregan una pistola con unas balas que caen sobre la mesa. Alguien al otro lado que firma un documento, ya nos atrapa. Queremos seguir la trama para saber qué pasa con esta entrega tan sospechosa. Se puede creer que estamos ante un matón, pero no es así. "La semilla de la higuera sagrada" ( premio especial del jurado en Cannes y premio del público del festival de San Sebastián 2024) del director Mohammad Rasoulof se inicia con el sello de un hombre, Imán, en Teherán, que firma un contrato por un nuevo cargo en su destino laboral: ser juez de instrucción y con ello le entregan una pistola.
Este aumento en el cargo es de alegría en la familia y le enseña el arma a la mujer como prueba de su nueva situación, la cual será la culpable de parte del conflicto familiar. Su trabajo consiste en juzgar casos, pero sin detenerse demasiado en ellos, pues quieren que firme la sentencia y a otro suceso. La historia se traslada a los disturbios de 2022, por la muerte de Mahsa Amini, torturada y asesinada por no llevar el velo en la cara y las mujeres protestan contra el régimen que persigue a las mujeres universitarias que gritan por la libertad:" mujeres, vida, libertad".
En fin, esa disputa que se refleja en la calle traspasa el ámbito público para instalarse dentro del seno familiar y enloquecer a las dos partes: de un lado, un padre fanático del régimen; del otro, dos hijas que luchan como pueden ante la tiranía del poder.
"Con los pies en la tierra" de David Wnendt ( director de "Ha vuelto" donde caricaturizaba a Adolf Hitler con una parodia del dictador en nuestros días. Ese personaje irrisorio con la misma planta, pero sin atisbos de las masacres realizadas) se detiene en las pandillas callejeras que se las tienen crudas con el personal que no se somete a sus caprichos. Lucas, el adolescente que acaba de perder su ocasión de incorporarse en el instituto se asocia con unos colegas para merodear los alrededores donde habitan las peñas de camellos. Los actos de violencia en ese instituto nos parecerían un tanto irrisorios por considerarlos pura ficción, incluso extravagantes los sucesos que allí se cuentan, pero si la ficción se parece a la realidad como cuentan las noticias ("En "Rütli", una escuela de enseñanza secundaria de Neukölln, un barrio marginal de la capital alemana, las puertas y los cuadros de las paredes fueron destruidos hace ya tiempo; el puesto de director titular de la escuela está vacante hace años; las clases son interrumpidas constantemente por objetos voladores". Eso cuenta Mirra Banchón, el 31,03,2006 en DW-TV la cadena internacional alemana), entonces hay un problema social gravísimo. Parece imposible que suceda esto, pero me lo creo, doy fe de ello. En la calle sigue la violencia. Pasa por aporrear a aquellos adolescentes que osan pasar por delante de sus narices y no les compran las droga que ellos venden. Así, el tema principal se desarrolla entre los adolescentes camellos que controlan el tráfico y los principiantes de camellos que quieren ocupar ese lugar con el tiempo. Todo ello remarcado con la paleta cinematográfica de un color anaranjado intenso. Sigue la trama en ese ámbito escolar un tanto irónico donde unos alumnos gamberros hasta el extrema máximo se cachondean sin cesar de profesores
(que parecen carceleros o quinquis, pues están completamente desbordados por la situación y se han mimetizado junto al personal que les rodea) y de algún político si aparece por sus instalaciones. Hay ciertas similitudes con "A cambio de nada" del director Daniel Guzmán, donde un adolescente se busca la vida con el robo de motos y vendiéndolas luego a un taller pirata que hace negocio con ellas. Aquí es mucho más bestia y se suceden las gamberradas de turno: callejear a ver que se pilla, robos en supermercados para pegarse el botellón.
Se ponen ciegos de alcohol mientras oyen música rap o reggaetón. Así, en definitiva, quiere retratar lo que se cuece en los barrios periféricos donde los chavales se mofan del mundo y viven al margen de la ley, su música, las amenazas de los macarras mayores y saliendo del paso como pueden. En fin, el barrio, las compañías y las condiciones sociales de su propia casa marca el destino del pobre Lucas, protagonista desgraciado que recibe todos los palos, que se va maleando cada vez más conforme pasa el tiempo hasta llega a ser un delincuente como su hermano y el resto de colegas del barrio.
"El cielo rojo" ( Gran Premio del Jurado en el festival de Berlín 2023) de Chistian Petzoid va de convivencia social de varios jóvenes, los cuales no se conocían, en una casa donde no esperaban relacionarse, sino emplear su tiempo en otra cosa. Félix y León quieren aislarse en la montaña para terminar sus proyectos. No inician bien la llegada pues se quedan tirados con el coche soltando humo en medio de la montaña. Llegan a la casa de la madre de uno de ellos que está en una zona aislada. Cuando llegan, después de recorrer un camino de bosque cargados con las maletas y ven utensilios de otros ocupantes, comenta que se le ha olvidado decirle que la van a compartir con una chica sobrina de alguien que trabaja con su madre. Se inicia el aislamiento con mal pie y la trama presenta un perfil de mal rollo para relacionarse entre ellos. Leon, interpretado por Thomas Schubert,
lleva la idea de acabar su libro, pero su compañero se lo toma un tanto a la ligera y propone bañarse, arreglar la gotera del tejado, cocinar y cualquier cosa menos hacer lo que tenía propuesto. Por eso Leo, después de quedar encandilado por la chica de la casa, Nadja, interpretado por Paula Beer ( trabaja muy bien en el papel de espía "Stella. Víctima y culpable" de Kilian Riedhof),
y los polvos ruidosos nocturnos no le queda más remedio que pirarse al patio y dormir con el techo de las estrellas. Sin embargo, por mucho que quiera concentrarse en su libro es imposible, pues la chica ronda el lugar donde se encuentra y no para de provocarlo de querer quedar con él y ,en cierta manera, de desestabilizarlo con sus provocaciones sensuales.
En fin, vemos un tira y afloja que se mueve entre la seducción femenina por parte de ella y la insistencia por conseguir el exitoso libro por parte de él. El director consigue crear unas situaciones con una forma similar a las películas de Woody Allen y le ha salido una copia digna. Eso.
"La ambición de los hombres"del director alemán Lars Kraume se inicia en Berlín a finales del siglo XIX. La trama se inicia con unas clases sobre tribus africanas. Profesores etnólogos que explican en la universidad las inferioridades del los pueblos bosquimanos del sur de África. Estudian las medidas de la calavera que afirman ser más pequeñas que indican su deficiencia mental y comprensiva. En una especie de circo del centro de la ciudad exhiben a unos habitantes africanos, muestran su cultura, que se ceden a esas mediciones del cerebro. Miden sus cabezas para certificar que son más enanas y por tanto inferiores. El grupo se niega a esa prueba vejatoria de demostrar la inferioridad de una raza. Ellos consideran que están ahí por un intercambio cultural, no por ser unos animales que se exhiben en una jaula. Al final obedecen porque quieren tener una audiencia con el embajador Guillermo, ya que sus tierras peligran. El hilo conductor de la historia está en un profesor, La historia se detiene en uno de esos profesores y una chica integrante del grupo africano. Alexander Hoffman, interpretado por Leonard Scheicher, joven profesor que se niega a tal barbarie.
No está muy de acuerdo con los procedimientos, pero siempre recibirá presiones para que siga con su proyecto. La historia pasa a la acción abruptamente. Se supone que los tratos del embajador con los indígenas no ha fructificado positivamente. Por eso se ven inmersos en una guerra sin cuartel y desproporcionada. Se adentra en el primer genocidio del siglo XX en Namibia que se llamó genocidio de los hereros y namaquas. Las tropas alemanas en 1904 liquidaron a sesenta mil hereros, tribu africana, con más de quince mil efectivos del ejército: lanzas contra cañones.
En una colonia que anteriormente estaba dominada por los ingleses. Si quedó alguno con vida fue expulsado al desierto para que la palmara allí, otros eran obligados a trabajar para ellos en el ferrocarril o las minas de diamantes. En definitiva, muestra el inicio de un nazismo enraizado dentro de esa cultura que posteriormente explotaría en una segunda Guerra Mundial devastadora. La incomprensión de otras culturas diferentes y la ceguera de no ver más allá de nuestra nariz, llevan a un pensamiento cerrado. Estamos ante las teorías que dieron vuelo al posterior nazismo y su consecuencia. El problema de estas masacres es el documento real y verídico, nada de ficción por desgracia.
Una madre por un hijo puede hacer cualquier barbaridad por defenderlo de cualquier ataque y nunca se creerá las descalificaciones sobre su hijo, sean verdad o mentira. Jamás lo dejará en la estacada ni desistirá de salvarlo cuando está metido en lío de drogas, en una secta religiosa o ,como en este caso, que se le acuse de islamista y de terrorista suicida del atentado de las Torres Gemelas de aquel fatídico 11 S. Ese es el hilo conductor de esa trama que de pronto los días de prisión ascienden sin parar sin posibilidades de solución. Ese hijo con el cerebro sesgado por el Imán de una mezquita que es capaz de abandonar el país para marchar a Afganistán a luchar contra los norteamericanos.
La madre Rabiye Kurnaz de procedencia turca, protagonizada por Meltem Kaptam, luchará contra el mismísimo presidente de los Estados Unidos, el todopoderoso George W. Bush, si hace falta para sacar a su hijo del trullo ( Oso de Plata mejor interpretación y mejor guion en el festival de Berlín de 2022). Hablamos de "Rabiye Kurnez contra George W. Bush" del director Andreas Dresen. En definitiva, no se va a quedar con los brazos cruzados sin hacer nada por ese ser que es maltratado sin compasión en Guantánamo.
Esta película se sostiene porque se apoya en realidades ya que ante la desesperación de encontrar a los terroristas que cometieron el suicida atentado de las torres gemelas. Era necesario entregar a muchos culpables, como pasa siempre, para acallar las bocas que clamaban venganza, aunque no fueran responsables del atentado. Así pues, finalmente, había que calmar los ánimos encendidos de los norteamericanos, el país más poderoso del Mundo, ante la masacre producida ante sus propias narices.
Te puede gustar más o menos un tema concreto, pero siempre hay que pedir veracidad a las imágenes. Es decir, que el tema elegido muestre verdad ya desde el inicio. Todavía más si eres capaz de meterte en la piel del propio personaje, entonces puede afectarte más. Evidentemente si es un mundo ajeno, resultará menos atractivo. En "Sala de profesores" del director Ilker Çatak muestra desde un inicio un desasosiego de una profesora angustiada, interpretada por Leonie Benesch,
y apuntando en la mano un número mientras habla por teléfono con alguien. Se siente agobiada por algún hecho relacionado con los alumnos que están en la edad del pavo entre diez y catorce años. Pese a su aparente tranquilidad , todo es por fuera, porque por dentro lo está pasando de pena. Ahora debe atender a una reunión con el director y con dos alumnos que se les pregunta sobre un triste acontecimiento y tienen que decir los culpables de un robo que se ha producido en la clase. La profesora da clases de matemáticas y también de educación física y en el patio se le escaquean varios alumnos. La historia sigue de cerca a esa profesora que todo lo que le rodea son problemas. Se siente perdida en medio de los problemas que por mucha voluntad que ponga es imposible que los resuelva. No encuentra empatía a su alrededor sino zancadillas. Entendemos que es nueva en el cargo, porque todavía no le han generado la contraseña del centro.
El resto de profesores quieren cargarse a Ali, el presunto ladrón, cuando todavía está el curso iniciándose y ella se opone. Posteriormente se da cuenta de que allí hay más ladrones y no son alumnos. Así, las clases, en un principio, se desarrollan con normalidad, algún que otro percance como el de encontrar a un alumno jugando con el móvil en la clase que se le retira con normalidad sin altercado ( eso era antes, hoy dudo mucho que en un instituto de complejidad máxima esta actuación levantaría una bronca descomunal). Vemos que a cada paso que da se complica más su situación hasta que los alumnos en bloque intentan amotinarse cuando pretende realizar la clase. Su situación, pese a que sus intenciones son correctas, empeora a pasos agigantados. En definitiva, la profesora se siente acorralada. Por una parte, nota presiones de los padres que consideran que no está preparada para dar la materia, pues suspende a toda la clase, además de no saber llevar un interrogatorio con los alumnos; por otra parte, los compañeros le piden que les enseñe el vídeo, porque creen que pueden están grabados y eso les implica, también les han robado a ellos y necesitan verlo. Por si falta algo, el hijo de la ladrona, que también está en su clase, la amenaza seriamente. Incluso la directora está confundida y no sabe cómo actuar. El enfrentamiento entre todo aquel que se mueve a su alrededor le genera ansiedad. Así pues, se encuentra sola ante el peligro de que le venga un ataque de ansiedad.