"LonginG" de Savi Gabizon trata sobre el tiempo, retomar el pasado para solucionas unos temas pendientes. Se inicia con el encuentro de dos conocidos que fueron novios hace veinte años. Ella le cuenta que tiene muy poco tiempo y enseguida se echa a llorar amargamente. Le cuenta que nada más dejarlo, lo suyo, había quedado embarazada de él. Adam es el hijo que no conoce ni conocerá porque hace poco tuvo un accidente y murió. El protagonista, Ariel, interpretado por
Shai Avivi( protagonista de "Siempre contigo" de Nir Bergman que está relacionada con esta película pues también hace de padre tolerante y al borde del caos porque le quieren quitar a un hijo con problemas de discapacidad cerebral) es el padre que inicia una búsqueda de lo desconocido de ese hijo que nada sabe y que ahora ya no podrá conocerlo, pero intentará salvar su prestigio de una muerte por amor o por culpa de terceros debe hacerse responsable. Al final, después de tocar varios temas, hay ciertos parecidos con
"La boda de Rosa" de Iciar Bollaín donde una chica quería casarse pero de una forma diferente: consigo misma. Aquí sucede algo parecido con personas ausentes que ya no pueden opinar ni decir la verdad de lo que sucedió. En fin, esa ausencia del hijo desconocido genera dudas, contradicciones que el protagonista intentará restablecer.
La película "Asia" del israelí Ruthy Pribar cuenta la historia de una madre enfermera, muy joven y soltera, interpretada con solvencia por
Alena Yiv, y con una hija adolescente de diecisiete años, por Shira Haas.
La relación que mantienen es cercana, pero la joven busca desmadrarse con sus amigos, mientras la madre vive su vida al margen de su hija hasta que sucede un hecho grave con respecto a la enfermedad de Vika, la hija, Las dos viven su vida de manera independiente, sin vínculo alguno hasta que aparece el drama.
En esa ciudad de Jerusalén no aparece ni por asomo el conflicto palestino.La relación entre las dos mujeres que están separadas generacionalmente se verán obligadas a entenderse y acercar sus posiciones por culpa de esa enfermedad que aparece de pronto.
"Siempre contigo" de Nir Bergman cuenta la historia de un padre Aharon, interpretado por
Shal Avivi,( premio mejor actor en el festival de Valladolid 2020) ha decidido dejar su carrera profesional con buenos beneficios para dedicarse plenamente a su hijo que está disminuido mentalmente. Esa relación con Uri, interpretado por
Noam Imber, resulta ser de una complicidad total. Vemos la buena conexión durante esos momentos de crisis donde aparecen fantasmas raros y los sabe ahuyentar con ternura ,pero la madre busca una salida rápida a ese problema latente, pues la edad de uno y del otro ya empiezan a estar para no poder cuidarse. El padre se opone a un encierro inminente de su hijo, porque considera que él puede darle más cariño que un centro especializado. Además, todavía tiene fuerza y ganas de disfrutar con la complicidad tierna y cariñosa de esa persona especial. En esa relación fraternal está por medio la visión de la película de
"El chico" de Charles Chaplin con cierto parentesco en la ternura y las miserias de los dos. Esta cinta los acompaña durante toda la película, es decir se van viendo secuencias de las peripecias de Charlot mientras las miran y sonríen. La felicidad es plena hasta que aparece la madre que no vive con ellos para modificar esa relación.
Título original Pigumim Año 2017 Duración 94 minutos País Israel Dirección Matan Yair Guión Matan Yair Música Yishai Adar Fotografía Bartosz Bieniek Reparto Keren Berger, Jacob Cohen, Asher Lax. "Aprendiendo a vivir" de Matan Yair habla de las
normas de convivencia de un chico con ganas de reventar todo lo que se le
presenta por delante, en este caso las clases de sus profesores.
El respeto a los demás, la tolerancia, la empatía todo ello
son palabras alejadas del chico que a cada paso que da se salta, no importa que intenten corregir ese comportamiento cafre, porque él siempre quiere salirse con la suya. No le
importará pues su forma de ser engreído frente a sus asesores, él seguirá por el mismo camino. La
película se centra en ese alumno maleducado, llamado Asher, el cual se enfrenta siempre a sus profesores que deberán luchar para que los adolescentes no se desmadren y se concentren o al menos presten un mínimo de atención.
No es la única película
de relación profesor alumno. Ahí están las excelentes "La ola" de Dennis Gransel, "La clase" de Laurent Cantet, "El profesor" de Tony Kaye, "En la casa" de François Ozon. Todas ellas con la compleja situación de intentar dar con
la tecla para que los adolescentes se enganchen a un género o una charla que
les haga reflexionar sobre su vida o la de los demás.
"El repostero de Berlín" de Ofir Raul Grazier trata del enamoramiento que se produce entre dos hombres y a distancia: uno vive en Alemania y el otro en Jerusalén.
Se conocen por casualidad, pues el segundo viaja por temas laborales y deja en su tierra, a una esposa y un niño. La atracción es tan fuerte que se plantea abandonar a la familia y quedarse en Alemania. Pero el destino quiere que suceda un hecho traumático que separará para siempre a la pareja de enamorados.
Entonces el repostero viajará al país del otro para infiltrase en su mundo.
Allí, intenta seducir, por medio de pasteles y galletas a la esposa. La intriga
está en saber si esos lazos de unión que se forman entre la esposa de su amante
y él serán capaces de desvelar el secreto que está oculto.
"Foxtrot "( Premio del Jurado 2017
en el festival de Venecia) de Samuel Maoz cuenta la tragedia de una muerte
anunciada.
La noticia de que un hijo soldado ha muerto genera un trauma difícil
de reponer en la familia. Esa situación causará una crisis profunda en la
pareja, padres de la víctima. Explica al detalle esa situación en concreto. Siempre en un contexto de
histeria. La inspiración de la historia parte de un atentado a un autobús donde se encontraba la
hija del director, pero al final no había cogido ese transporte. De aquí sale
los hilos que tejen el drama.
Título original Bar bahr Año 2016 Duración 96 minutos País Israel Director Maysaloun Hamoud Guión Maysaloun Hamoud Música Mg Saad Fotografía Itay Gross Reparto Mouna Hawa, Shaden Kanboura Sana Jammalieh
"Bar Bahr. Entre dos mundos" ( Premio “Otro mirada”
festival de San Sebastian 2016) de la palestina Maysaloun Hamoud habla de la libertad de las
mujeres en una sociedad machista donde se encuentran atrapadas por la tradición machista y saltarse las normas no está bien visto por el colectivo que les rodea. Las tres compañeras ( Mouna Hawa, personaje principal,
con su melena aleonada, se niega a pasar por el tubo de una sociedad machista y se enfrenta contra las piezas que frenan la libertad de la mujer) de piso se
encuentran en situaciones complejas por el hecho de ser mujer y moverse en
un ambiente reprimido, pero ni las hostilidades del entorno ni la situación compleja les
hará echarse atrás en sus convicciones de igualdad.Frente a ellas se encuentra las costumbres de
siempre y sobre todo la principal de ellas: no hagas nada que pueda molestar al hombre; sé su sierva y su esclava,
porque él manda sobre ti. Así las cosas, la familia marcará el camino y el destino de la hija,
sin que ésta tenga la menor oportunidad de soltar palabra ante su futuro. Todavía más, si surgen detalles de una sexualidad no admitida:
Sana Jammalieh, la otra inquilina, no se le perdona su condición de lesbiana. Además, las relaciones matrimoniales se amañan entre los padres y el futuro
marido se comporta de manera exquisita en las comidas familiares, con suma cordialidad, pero frente a su pareja puede aparecer el animal que será en el futuro su marido durante toda su vida. Por si no fuera suficiente, la recién llegada,
Shaden Kanboura, está comprometido con un novio que abusa de ella y la denigra constantemente. Recuerda, en parte, cinta "Mustang" de Deniz Gamze Ergüven donde las niñas eran criadas con una cultura de protección y reclusión o a "Fátima" de Philippe Faucon donde los conflictos con una madre tradicional chocan constantemente con unas hijas que ven el mundo de otro modo. En fin, un grito a la libertad de la mujer en Tel Aviv donde las tradiciones se
clavan como lanzas en los corazones de los humanos. Un película tan repetida como obligada.
La primera secuencia ( la cámara
se fija en un caminador de una anciana, por cierto, con unas ruedas muy
originales con dos pelotas de tenis para no rayar el parquet, detrás unas
piernas vendadas intentan avanzar)ya nos introducen hacia el tema central de la cinta: el último recorrido
de la vida de unos ancianos en una residencia.
Si queremos que nos
distraiga, nos entretenga, nos haga reír, o disfrutar con la intriga, pues
sencillamente mejor que nos alejemos de ella, que lo miremos con ojos de distancia ( lejano de nuestras carnes), pues lo que encontraremos es la última fase de la vida humana, la
más dolorosa y jodida, aquella que ya estás de más en el mundo, que sobras, que molestas, que eres un estorbo para la sociedad, pero al mismo tiempo está prohibido liquidarte con unas pastillas, cosa tan sencilla. Por eso, la muerte, en "La fiesta de despedida" de Tal Granit y Sharon Maymon ( premio del público en el festival de Venecia 2014 y Espiga de Oro en el Seminci de Valladolid), se huele a
cada toma. Los ancianos al borde de la muerte desean abandonar de una vez
por todas el sufrimiento porque ya no merece la pena alargar una vida de dolor.
Así lo comenta un enfermo terminal en el momento en que toma la determinación
de dejar la vida de una vez por todas aplicándose la eutanasia:” Yo he decidido
acabar con mi vida si lo hago moriré; si no sufriré y luego moriré”. Es decir, qué necesidad hay de incrementar el sufrimiento por más tiempo cuando ya se
ha vivido la parte necesaria, aquella en que todos los sentidos funcionan a la perfección y se disfruta la juventud rabiosa, en cambio, ahora llega la edad prescindible. El tiempo que falta por pasar es la propina de los
avances sanitarios. Recuerda a aquel San Pedro, interpretado por un Javier Bardem excelente, ( historia verídica) de (1) "Mar adentro" de Amenabar que quería con
toda su alma que lo ayudaran a morir, pero las leyes vigentes no le dejaban, pues contemplan la eutanasia como un asesinato.
Con
todo, el cachondeo siempre está presente y si dicen que alguien tiene cáncer de
pulmón las imágenes de los ancianos fumando sobresale en el ambiente, después de todo qué más
da a estas alturas ya de la vida.
Ronit Elkabetz, Simon Abkarian, Menashe Noy, Gabi Amrani,Dalai Beger, Roberto Pollack, Shmil Ben Ari, Abraham Celektar, Rami Danon, Sasson Gabai, Eli Gornstein, Evelin Hagoel, Albert Lluz, Keren Mor, David Ohayon.
La película transcurre toda ella
en una habitación donde se realiza un largo juicio. Allí se suceden las comparecencias sobre el mismo caso durante años, han cuidado el más mínimo detalla pues la pantalla del ordenador , al principio
es de culo y al final ya es plana, con los mismos protagonistas sin que lleguen
a un acuerdo. A mí, en particular me recordaba a 12 hombres sin piedad” (1957)
de Lumet. Con temas diferentes, eso si, en doce hombres veíamos escenas de unas personas que tenían la responsabilidad de acusar a un presunto asesino y por más que no salían de la habitación, el espectador mantenía la atención sin pestañear mientras veía como se cocían los hechos y pruebas de éste. No es necesario exteriores si el director es capaz de llevarlos a la sala los medio de los personajes. De la misma manera en “El divorcio…”
de los hermanos Elkabetz se sucede
en un juzgado cerrado. La acción y la vida cotidiana de los personajes está
impregnada en los testigos que van a relatar las situaciones de una sociedad
cerrada y machista.