"Homo Argentum" de Mariano Cohn y Gaston Duprat ( atentos en meter el dedo en la llaga entre hombres poderosos y humildes como sucedá en "El hombre de al lado" un tipo corriente se las tiene con un ricachón que vive al lado de su casa y pretende abrir una ventana; en otras ocasiones, "El ciudadano ilustre" se centra en un escritor famoso que se mete en la boca del lobo en el momento en que sus paisanos quieren hacerle un homenaje; ante todo pretende hacer reír como en las series excelentes "Nada" y "El encargado" ). Aquí, el actor Guillermo Francella, Francella y mil Francellas se da un festín de personajes diferentes. Son micro relatos de unos minutos donde el actor se mete en el papel de varios individuos casi todos ellos patéticos. Se cambia el traje, se coloca bigote, otras gafas y el camaleónico actor lo clava. La idea central es mostrar unos comportamientos, en muchos casos, deleznables. Sigue de la siguiente manera:
1 "Aquí no ha pasado nada". Francella el enterado. En una conversación entre amigos se las da de sabio. Su actuación no es coherente con su discurso.
2 "Noche de suerte". El actor se mete en la piel de un vigilante. Es el mismo personaje que podría salir de la portería en la excelente serie "El encargado" de los mismos directores. En este caso un tanto cándido.
3. "Piso 53" se viste de empresario. Se topa con una joven que lo quiere engañar y quitarle la plata. La idea buena, pero un final torpe.
4. "Bienvenidos a Buenos Aires". El personaje pasa de ricachón a pringado. En este caso es un callejero un tanto colgado. Su profesión es la de cambiar el dinero de los turistas, pero al mismo tiempo si puede estafarlos.
5. "El niño eterno". Habla del burgués que tiene el hijo en casa hasta la eternidad y los problemas que acarrea. Lo quiere echar y punto.
6."El hombre decidido". Las soluciones de un individuo peculiar a los robos en la ciudad. Un tiro en la cabeza y fuera. Esa es su solución, luego es un cagado.
7. "La fiesta de toros". El locutor de la selección argentina de fútbol.En este caso suerte de que es corto.
8. "El auto de mis sueños". Un comprador de un coche se monta en el auto de lujo con la idea de comprarlo.
9. "Experiencia enriquecedora". Un tipo con pinta de macarra quiere ayudar a un chico que pide en un restaurante.
10."Cadena nacional". La sátira de esta historieta va del presidente de Argentina.
11." La novia de papá". El padre quiere hacer una confesión a sus hijos.
12." Las ventajas de ser pobres". En este caso hace de padre misionero de los pobres.
13."Ezeiza". La despedida de unos padres a su hija que marcha al extranjero.
14."Un juguete carísimo". Un abuelo entrega un regalo a su nieto. Se pavonea de ello.
15."Un film necesario." Aquí se mete en el papel de un director de cine resentido en medio de la jungla.Cargado de hipocresía.
16." Demasiado dulce." El personaje acuda al pueblo de sus antepasados para conocerlos. Casi lo despluman.
Finalmente, resulta una crítica social de comportamientos poco humanos. Pero busca eso: caricaturizar a las personas en unos aspectos un tanto rancios. No lo consigue en todas, pero en algunas salta la sonrisa y eso es de apreciar.
Título original Homo Argentum
Año 2025
Duración 98 minutos
País Argentina
Dirección Marianl Cohn, Gastón Duprat
Guion Mariano Cohn, Andrés Duprat,
Gastón Duprat
Música Federico Mercuri, Matías Mercuri
Fotografía Leo Resende Ferreira
Reparto Guillermo Francella, Clara Kovacic,
Eva de Dominici, Miguel Granados,
Gastón Soffritti, Dalma Maradona,
Guillermo Arengo, Milo J.
Arora Quatfrochi, Tony Sperandeo.
En el uno, Hay una reunión donde se habla de la migración de sus habitantes de Argentina y lo mal tratados que están fuera cuando ellos en las guerras de Europa adoptaron a infinidad de personas que buscaban el amparo de su país. Es un patriótico que ve al argentino como el hombre perfecto y se extraña de su situación. En fin, presume de unos valores que el mismo no dispone, porque es un cobarde al no enfrentarse a un hecho grave producido por él mismo en ese momento.
En dos, un vigilante de un bloque de pisos abandona su garita de trabajo llegada la noche cuando aparece el nuevo turno. Monta en su coche a una joven que aporrea una puerta. Se le presenta un plan, pero se queda empanado y con las ganas de un polvo que deja escapar. Su condición de cándido solterón le hace quedarse al margen de los amores que se dan a su lado.
En tres, se desarrolla en un restaurante de un hotel de lujo. El empresario adinerado se monta en un ascensos con un pibón de mujer que, reconociéndolo por su riqueza, aprovecha la ocasión para chantajearlo, es decir, se da un coscorrón contra el cristal del ascensor y se rasga las vestiduras para chantajearlo y pedirle una pasta, pues de lo contrario lo denunciará por violación. Al final, recurre a algo demasiado trillado.
En cuatro, es una persona que se dedica a cambiar dinero argentino a los extranjeros. En este caso, encuentra a dos brasileños que les cambia los billetes, pero se encuentra en una tienda donde intentará venderles todo tipo de prendas o enseres para quitarles el dinero del cambio. Si no consigue timarlos, pues ya dará una información a otros cacos de el lugar donde esconden el dinero y recibirá su correspondiente parte.
En el cinco, el padre de familia acomodada que se levanta por la noche y se encuentra a su hijo follando en el comedor de su casa. Vuelve a la cama asustado de ver eso y se lo cuenta a si mujer. Así, ya está harto de sus orgías en su casa y, a la mañana siguiente, le va a decir que se largue de una vez por todas. Marchó el hijo y dejó a dos viejos silenciosos y solitarios.
En seis, un entrevistador de calle recibe las consignas de un vecino sobre el atraco perpetrado a un anciano. El puto matón de la calle, que dice los va a matar en caso de que entren en su domicilio, pero es un cagado cuando en realidad entran dos cacos a robar a su casa.
En siete, el más flojo de todos, un comentarista deportivo que la palma en medio del entusiasmo del triunfo y nadie le hace ni puto caso.
En ocho, Un comprador de coche de lujo recibe una hostia por detrás y después de montar la bronca resulta ser un colega del colegio y ya, recordando las niñerías de la infancia. No todos van a ser maravillosos.
En nueve, un mafioso multimillonario por trapicheos de negocios se enorgullece de pagar un dinero a un joven que pedía en un restaurante mientras comía. Es una caridad que hace por ver al miserable como lo pasa y se ríe interiormente de esa acción buena, pero en realidad es una rata que se dedica a joder a todo quisque.
En diez, el presidente de Argentina dice unas palabras necesarias para la nación; sacadme de acá, la concha de vuestra madre. Con la bandera del país ondeando al viento.Bueno.
En once, la confesión de un padre viudo a sus hijos de que ha encontrado otro amor, la sirvienta de la casa, no acaba de caer nada bien en los retoños que desconfían de una joven sirvienta con ideas de quedarse con los bienes del padre. Los hijos buitres temen por la fortuna de su herencia. Montan un plan para la escritura, pero el padre les tiende una trampa.
En doce, el cura samaritano que da de comer a los pobres, antes de dar bocado quiere darles el discurso de Dios. Bueno.
En trece, muy floja historieta, los padres, de vuelta de la despedida de la hija que marcha a otro país, se le ocurre decir que allá no tendrá un buen asado.
En catorce, un abuelo que espera a la puerta del colegio para entregarle un regalo a su nieto monta en su auto con un amigo de colegio y éste comenta que él ya tiene el robot, cuando el anciano se ha dado el pisto de que ha llegado del extranjero y nadie lo tiene. Además, le ha costado un huevo.Este comentario del amigo, le jode. Lo llevan a su casa y lo obliga a ir a por su juguete, para descubrirle su mentira, mientras espera en el coche y le dice a su nieto que es un niño resentido y embustero que se ha dado el pegote, porque no puede comprarse ese capricho que él ha pagado en los Estados Unidos. Sin embargo, el abuelo torpe y engreído sale trasquilado.
En quince, el director de cine quiere grabar una peli de la conquista de América con un grupo de indios y los pone a parir diciéndoles que son lelos y bobos. Luego será premiado por su cinta y en el discurso hace una loa a la tribu que todo el público se cree.
En dieciséis, un argentino va a un pueblo de Italia para averiguar el lugar de sus antepasados y si queda algún pariente perdido. Allí se encuentra a un clan de buitres que lo quieren desvalijar. Se tiene que ir por piernas, de lo contrario lo despluman. Aquí recordamos la peli "El ciudadano ilustre"
En cualquier caso, el director quiere jugar con unas situaciones extremas que dan juego con sentido del humor que no quiere decir que sean reales, sino sacadas de una situación de ficción o que haya un cierto tipo de esa forma no se puede catalogar al grupo entero como resultaría ser el caso de los argentinos. Para acabar, en ningún concepto le va a gustar a aquel espectador que le toque el corazón patriótico, pues esas representaciones pequeñas son una descarnada crítica del individuo de ese país. Pero podrían ser de otro, porque los sujetos son universales. Eso.

















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