Título original Gerald's Game
Año 2017
Duración 103 minutos
Director Mike Flanagan
Guión Mike Flanagan, Jeff Howard
Música The Newton Brothers
Fotografía Michael Fimognari
Reparto Carla Gugino, Bruce Greenwood,
Henry Thomas, Kate Siegel,
Carel Struychen, Chiara Aurella
La película al inicio recuerda otros títulos con juegos sexuales parecidos, "Átame", por ejemplo, de Almodóvar con un joven Banderas y una Victoria Abril que se encierran en una habitación y atados a una cama describen el juego sexual; o "Instinto Básico" donde una Sharon Stone provocadora realiza un juego sexual de atarse a la cabeza de la cama con la intención de provocar el deseo. En esta ocasión, la cosa va en serio y unas esposas atadas a la cama son las que van a provocar una situación sin retorno. La pareja busca alimentar el amor que se escapa a raudales, pero el juego puede llevar hasta extremos insospechados. Explorar nuevos caminos eróticos en una edad tardía no siempre funcionan. Así en el "Juego de Gerald" de Mike Flanagan
se quiere llegar a eso: la atracción sexual perdida por los años. La propuesta parece muy sugerente, pero se queda a medio camino entre las conversaciones de reproches entre el matrimonio salido de la propia sugestión del estado extremo en que se encuentra el personaje, lo cual llega a aburrir bastante. En fin, aquello que empieza como una proposición de buenas intenciones queda como un pastiche de otras películas que no pasa de los diez minutos de suspense, para quedar como una más de un sábado por la tarde para acompañar en la siesta.
La cinta cuenta la historia de una
pareja con una cierta edad que busca encontrar la felicidad por medio del sexo. Marchan a un campo
solitario y allí prueban como buscar un nuevo camino de sugestión sexual, pero pronto se dan cuenta que esto tampoco va a funcionar tan
fácilmente. Él está preparado para la ocasión con la toma de viagra, pero la edad le va a gastar una mala
pasada. La mujer atada a la cama solo sirve para contar parte de sus vidas
entre las alucinaciones y las ganas de escapar de las esposas. Por tanto, en
soledad y atada, deberá buscarse la vida después de que uno de los dos fallece
inesperadamente. Ante la situación extrema, el desdoblamiento y la esquizofrenia
del personaje sujeto a la cabecera de la cama hace mella en ella. Se suceden
conversaciones agrias entre muerto y vivo prisionero de las esposas. En
definitiva, una propuesta interesante pero descafeinada que se detiene más en
sacar las trifulcas de pareja que de la situación extrema en que se encuentre
el personaje. Una auténtica decepción. En fin, aquello que iba a ser una historia de pasión se convierte en una fatiga de visión.
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