lunes, 1 de diciembre de 2025

A la de tres




No sé si realmente es necesario o una modernidad actual el hecho de acudir cada dos por tres al psiquiatra ya desde una edad infantil. Eso confiesa el protagonista, encarnado por 




Chistopher Abbott, que se ha pasado media vida en la cama del psicoanalista dirigiéndolo por los caminos del bien. Ahora ya ingresado, porque de un momento a otro se va a pegar un tiro, ya no sabe qué hacer para salir de la mierda de vida. Ese es el inicio de "A la de tres" del director 




Jerrod Carmichael. En esa historia, hay otro jodido personaje que está harto de la puta vida y también se quiere suicidar que realiza el papel el mismo director. Es un tipo que trabaja en unos almacenes y ya no aguanta más.


Estos dos colegas tienen el mismo plan: desaparecer del puto mundo de una vez por todas. Por lo tanto, dicen: "me la suda vivir y quiere acabar cuanto antes". Ese es el diálogo de la pareja de amargados y su objetivo es desaparecer de la cloaca de vida. Kevin y Val, que así se llaman, lo han intentado por separado y no ha surtido efecto. Así, por qué no realizarlo juntos. En fin, ha querido realizar una "Thelma y Louise" de Scott con hombres en huida hacia ninguna parte, pero descafeinada.

Título original On the Count of Three

Año                 2021

Duración         84 minutos

País                Estados Unidos

Dirección        Jerrod Carmichael

Guión             Ari Katcher, Ryan Welch

Música           Owen Pallett

Fotografía      Marshall Adams

Reparto          Chistopher Abbott, J.B. Smoove

                       Tiffany Haddish, Henry Winkler,

                        Jerrod Carmichael, Craig Arnold.





La intención inicial es la de pirarse de centro donde uno de ellos está ingresado. Lo hacen por piernas: a correr toca. En un país donde las pistolas están al alcance de cualquiera, pues el amigo de color ya ha comprado dos para, al unísono, pegarse un tiro en la cabeza. Pero hay lo que se necesita tener para pegarse un tiro a la de tres. No. Sin embargo, en ese momento final del disparo, uno de los dos se raja y desvía el tiro del otro. Lo que los lleva a una discusión. Que quiere pensarlo mejor y tener un día más para reflexionarlo. El suicidio es un pensamiento, pero no una realidad, pues en el momento de la verdad no tienen agallas para realizarlo. Por eso, no acaban de tenerlo nada claro y quieren disfrutas de las últimas horas. Las historias que suceden no ayudan en su retorno a la vida, porque encuentran a un antigua compañero de colegio y le recuerda que lo había puteado atropellándole con su furgoneta. Vamos, que había sufrido "Bulling" que es lo que la ha dejado tocado hasta ahora. Lo cuenta como una gracia y se queda "flasheado". Antes de pegarse un tiro, ellos van a matar a alguien que no necesita vivir más. Así toman la determinación de pasar el último día diferente que no sea como el resto, qué más da lo que hagan hoy si mañana ya no vivirán, pues quieren llevarse por delante a algún gilipollas. Antes de palmarla, por eso, hablan de sus vidas, de sus infancias, de sus amores. La última ilusión es cumplir el deseo de cargarse a su doctor de la infancia que todavía lo maleó más de lo que estaba.En definitiva, nos adentramos en ese plan de dos locos descerebrados de la vida con ganas de olvidarlo todo.Pero antes de morir hay que dejar los problemas resueltos y una marca de su paso por la Tierra.









No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar en esta página