No sé si realmente es necesario o una modernidad actual el hecho de acudir cada dos por tres al psiquiatra ya desde una edad infantil. Eso confiesa el protagonista, encarnado por
Chistopher Abbott, que se ha pasado media vida en la cama del psicoanalista dirigiéndolo por los caminos del bien. Ahora ya ingresado, porque de un momento a otro se va a pegar un tiro, ya no sabe qué hacer para salir de la mierda de vida. Ese es el inicio de "A la de tres" del director
Título original On the Count of Three
Año 2021
Duración 84 minutos
País Estados Unidos
Dirección Jerrod Carmichael
Guión Ari Katcher, Ryan Welch
Música Owen Pallett
Fotografía Marshall Adams
Reparto Chistopher Abbott, J.B. Smoove
Tiffany Haddish, Henry Winkler,
Jerrod Carmichael, Craig Arnold.
La intención inicial es la de pirarse de centro donde uno de ellos está ingresado. Lo hacen por piernas: a correr toca. En un país donde las pistolas están al alcance de cualquiera, pues el amigo de color ya ha comprado dos para, al unísono, pegarse un tiro en la cabeza. Pero hay lo que se necesita tener para pegarse un tiro a la de tres. No. Sin embargo, en ese momento final del disparo, uno de los dos se raja y desvía el tiro del otro. Lo que los lleva a una discusión. Que quiere pensarlo mejor y tener un día más para reflexionarlo. El suicidio es un pensamiento, pero no una realidad, pues en el momento de la verdad no tienen agallas para realizarlo. Por eso, no acaban de tenerlo nada claro y quieren disfrutas de las últimas horas. Las historias que suceden no ayudan en su retorno a la vida, porque encuentran a un antigua compañero de colegio y le recuerda que lo había puteado atropellándole con su furgoneta. Vamos, que había sufrido "Bulling" que es lo que la ha dejado tocado hasta ahora. Lo cuenta como una gracia y se queda "flasheado". Antes de pegarse un tiro, ellos van a matar a alguien que no necesita vivir más. Así toman la determinación de pasar el último día diferente que no sea como el resto, qué más da lo que hagan hoy si mañana ya no vivirán, pues quieren llevarse por delante a algún gilipollas. Antes de palmarla, por eso, hablan de sus vidas, de sus infancias, de sus amores. La última ilusión es cumplir el deseo de cargarse a su doctor de la infancia que todavía lo maleó más de lo que estaba.En definitiva, nos adentramos en ese plan de dos locos descerebrados de la vida con ganas de olvidarlo todo.Pero antes de morir hay que dejar los problemas resueltos y una marca de su paso por la Tierra.




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