viernes, 13 de marzo de 2026

Hamnet



"Hamnet" de la directora Choé Zhao ( directora de "The Rider" habla de una estrella del rodeo que no acaba de encarar su vida personal; la oscarizada "Nomadland" donde una mujer se tira a la aventura con su caravana a cuestas, fuera del alcance de la sociedad consumista) lleva a la pantalla la novela de Maggie O'Farrell del mismo nombre.



 Se centra en  la existencia de Anne Hataway, rebautizada Agnes, interpretada por Jessie Buckley ( "Men", "La hija oscura"), en la película, esposa de William Shakespeare, interpretado por Paul Mescal, (coetáneo de Cervantes, sus triunfos llegaron una vez fallecidos. 



William dedicaría su vida más corta a la creación literaria con intensidad, en cambio, Cervantes, en un contexto existencial diferente, perseguido por la ley, pasó por guerras, prisiones y aventuras que luego marcarían sus escritos al final de su carrera). Así, la película propone ver la vida del escritor, que hasta entonces era sometido por su padre autoritario que lo forzaba a saldar deudas propias con sus clases de latín. Pero la trama queda siempre focalizada en la persona de su mujer. Es decir, ella es la protagonista de la historia, la mayoría de situaciones son ficción, porque apenas se sabía de ella más que su procedencia agrícola en una familia acomodada y pocos datos más.  La cinta se recrea en las aficiones  de esa joven en medio de una extensión inmensa del bosque. Allí hace volar a su halcón que recoge en sus brazos. 



Es un momento anterior de la relación con el escritor. Está considerada una bruja, prepara ungüentos con hierbas como antes hizo su madre. El escritor  la merodea con intención de conquistarla. Después de tomarla en un amor intenso y sublime, se produce una despedida del escritor a la capital para desarrollar su tarea como dramaturgo. Mientras, la mujer batallará con la carga de sus tres hijos.



Finalmente, la directora construye una heroína alrededor del ilustre escritor que aparece como una simple comparsa y le da un barniz de popularidad ficticia que los documentos históricos no recogen.

Título original Hamnet

Año                 2025

Duración         125 minutos

País                 Reino Unido

Dirección         Chloé Zhao

Guion               Choé Zhao, Maggie O'Farrell 

Novela              Maggie O'Farrell

Música              Max Richter

Fotografía         Lakasz Zal

Reparto             Jessie Buckley, Paul Mescal,

                          Jacobi Jupe, Emily Watson,

                          Joe Alwyn, David Wilmot,

                           Noah Jupe, Faith Delaney,

                           Jack Shalloo, Laura Guest,

                           Sam Woolf, Elliot Baxter,

                            Bodhi Rae Breathnach.



La historia se inicia en un bosque tupido donde un joven pretende la amistad de Anne. Éste, que da clases de latín a unos chicos para saldar una deuda de sus padres, ronda sin parar los pasos de la joven. Mantiene una obsesión desmedida por conquistarla. Sus intenciones se cumplen y la posesión no se hace esperar. Los dos se sienten de acuerdo, enamorados. Anne está convencida de que por tradición familiar su madre y la madre de su madre salieron del bosque y ven cosas que el resto de los mortales son incapaces de ver. Y ahí entran los recuerdos con su madre, los potingues y mejunjes con hierbas contra el mal que preparaban juntas. Brebajes contra enfermedades, heridas y lo maligno que nos acecha. La relación con el joven, en teoría diez años menos que ella, que aquí no se aprecia, acaba en un embarazo y seguidamente otro con mellizos. El enamoramiento es fugar y los hijos llegan de golpe. La trama sigue el recorrido de la esposa, la carga de parir y llevar la familia adelante en un medio hostil, mientras empuja al marido para que se largue a Londres y desarrolle su pasión de escribir lejos de la familia. Esa fama desmedida del autor, posterior a su época, en todos los tiempos, recae, en cierta manera, en el impulso de la mujer para que se dedique a su pasión: la escritura. Por tanto, uno de los escritores más ilustre de todos los tiempos pasa sin pena ni gloria por la cinta, en un permanente anonimato. Es un fantasma que se encuentra fuera del hogar y hace sus apariciones esporádicas en el seno del casa. Así las cosas, la ausencia del padre en las carnes del hijo, Hamnet, hace que su aspecto tome un cariz de tristeza que la madre intenta paliar con caricias. Ella involucrará al niño en las empresas de su padre y representará sus obras. Se desvive y sufre por resucitar a su hijo enfermo de peste, mientras su padre le pilla lejos del panorama dramático. Después llegarán las recriminaciones por la ausencia del padre. Por tanto, la historia deja en mal lugar a ese hombre que una vez enterrado a su hijo marcha de nuevo a Londres sin más espera en atender a su esposa convaleciente del palo de ver morir a su hijo en sus brazos. Con un final de la representación de Hamlet donde el propio escritor representa al padre que comulga sus penas ante su hijo y la madre siente, junto al público y frente a la representación, el drama de la despedida y la muerte de su hijo. Un acto donde el público experimenta de una forma especial y sentida las sensaciones reales del  teatro en vivo como si fuera verdadero. La vida, la muerte y la madre se reencuentran en esa función con un final cargado de sensibilidad. En definitiva, muestra a la esposa del gran escritor en sus funciones domésticas de cuidar a sus hijos en el momento más crítico de la enfermedad de la peste y en soledad afrontar los momentos cruciales de perder a sus hijos. Ser, el sufrimiento de la vida, la madre; o no ser, el hijo, morir como liberación a esos sufrimientos de la vida, como problema a un enfrentamiento de la existencia. Por tanto, su mujer es la vida y el ser fatídico, y su hijo fallecido, el no ser, la liberación y la muerte prematura. Él, el padre, se queda en tierra de nadie. Morir es dormir y pasar a una consolación muy deseable...

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