"Buena suerte, pásalo bien, no mueres" ( no mueras en el intento de ver la película, por momentos pensaba que me iba a gustar mucho, pero no...) de Gore Verbinski es una crítica feroz a la tecnología del presente usada en exceso por los humanos en general. La historia se inicia en un bar con un tipo extravagante casi con pinta de vagabundo con una ristra de bombas adosadas a su cuerpo. Los amenaza con volarlos por los aires, ante la iniciativa de los presentes de hostiarlo, porque no para de subirse a las mesas del restaurante e insultarlos indiscriminadamente. Comenta que viene del futuro, otra tontería del bucle tan de moda en los últimos guiones, y parece que es verdad porque los reconoce a todos. Está haciendo una tría de personas de un grupo que le ayude en una misión especial. Posteriormente, la trama se desplaza hacia unos días antes de que sucediera todo. El análisis salvaje hacia ese desmedido uso de las tecnologías puede parecer excesivo, pero da en el clavo. Es lo único cierto que muestra.
Para acabar, da la sensación de que la ironía traspasa la raya de la realidad, pero no está nada alejada de la verdad, pues el humano se ha mimetizado con la máquina y es capaz de no sentir escrúpulos, empatía y menos compasión por el prójimo. La idea, a ratos, es buena, pero el guion va dando saltas de aquí para allí como un conejo en medio del monte perseguido por un perro. Quiere ser comedia, drama, ciencia ficción, thriller. Un batiburrillo de guion que al final no es nada de todo esto, no me convence; abandono.