El foco de la acción se decanta hacia una señora cincuentona, Eva,
interpretada por Nora Navas, con todas les experiencias vitales cubiertas: un marido que la atiende con cariño, interpretado por Juan Diego Botto, unos hijos adorables y un trabajo pleno. El viaje a Roma por asuntos laborales y un incidente sin importancia, la presencia de un argentino, interpretado por Rodrigo de la Serna,
al lado de su habitación del hotel y pillado en bolas, le produce un clic en el cerebro. Es decir, a partir de aquí, sin que haya ningún tipo de rollo con el chico, se monta su plan de querer cambiar el rumbo de su vida. Hablamos de "Mi querida Eva" de Cec Gay ( el director aborda las dificultades de una relación de pareja, como ocurre "En la ciudad"; "Ficción" donde la ruptura del matrimonio está al caer y el tío se va a la montaña para marcar un espacio con su mujer; en muchos casos trata el tema uniendo tragedia y comedia como sucede en "Una pistola en cada mano" o "Truman" que se centra en la enfermedad y la muerte con la risa en la boca por dejar a su perro con alguien. Quizá la mas desternillante sea "Sentimental" donde la carcajada asoma a cada giro de dos parejas de vecinos que se citan para cenar) que trata las relaciones de pareja y sus neuras. Aquí asoman las conversaciones tensas que se dan en la mesa mientras se come con amigos, eso es una constante. Ahí entre copas de vino y desinhibidos, se darán las rupturas de pareja.
Se mete de lleno en la piel de esa mujer que considera que el tiempo apremia, que la relación con su marido está acabada y toca iniciar una nueva. Se marcha a Roma por trabajo y se le mete en la cabeza separarse sin motivo alguno, por poner un giro a su existencia. Su vuelta al matrimonio con su marido
resulta complicado, se siente extraña, distante que no encaja en ese lugar, como si sobrara de esa familia. En fin, entendemos que ha entrado en una crisis de pareja y detesta esa posición. Quiere hacer borrón y cuenta nueva. Largarse sola con la intención de empezar de cero, sin ataduras. Su técnica: si no funcionan los ligues, doble ración de chocolate.
Título original Mi amiga Eva
Año 2025
Duración 100 minutos
País España
Dirección Cesc Gay
Guion Cesc Gay, Eduard Sola.
Música Amau Bataller
Fotografía Andreu Rebés
Reparto Nora Navas, J. Diego Botto,
Rodrigo de la Serna,
Ágata Roca, Francisco Cami,
Fernanda Orazi, Marian Álvarez,
Miki Esparbé, Mercedes Sampietro,
Luis Vilanueva, David Selvas,
Fred Adenis, Aleida Torrent.
A la protagonista ese viaje a Roma le ha removido el cuerpo por dentro. El encuentro con un chico argentino es la espoleta que la mueve a virar de dirección en su vida. Sin saberlo, porque ya es mayor, ha sentido un cierto enamoramiento. Le ha saltado la chispa del amor. El problema principal de la mujer es que pretende mantener su aspecto sereno por medio de mentiras piadosas, pero eso la condena más todavía. Es decir, se siente en una zona pantanosa donde habla y se hunde con sus palabras, no acaba de saber qué le sucede y esto le induce a la mentira constante. Mantiene una conversación con el argentino que, por casualidad, vio en bolas el día anterior y quisiera llevárselo a la cama, pues se encuentran a dos pasos, en la habitación del hotel, de una cama a la otra, pero está casada y eso le frena su ambición interior. Esta situación, de casi ligarse a un tío, la descoloca en su estado matrimonial y entra en una espiral negativa de querer separarse de su marido. Ella, en una comida entre amigos, comenta que le ha dado envidia cómo se besaban en la calle unos conocidos. La cual cosa da pie a su marido, extrañado por esa palabra, para interrogarla con eso de la envidia qué coño quería decir, pues le resulta mosqueante y queda en evidencia ante sus amigos. Ésta, ante el agobio de las preguntas de su marido, insiste en argumentar que su amor con él ya no es como al principio. Se abre un silencio, aunque sale una amiga para echarle un capote en una situación tensa. Más adelante, los amigos de ella se enteran, por casualidad, de que está mirando un piso para separarse y se quedan muy perdidos, porque consideran a su marido auténtico. Les dice que irá con la verdad por delante, pero la realidad es que no para de decir un chorro de mentiras. Lo hace para desvincularse de su marido y no es capaz de ir de frente. Así, para librase de él o que la eche de casa, le dice que tiene un amante u otras bolas por el estilo. La verdad es que se le ha quedado en su corazoncito las ganas de tirarse al tipo que encontró en Roma y no para de enviarle "whatsApps". Ante la imposibilidad de cepillarse a su amor platónico, después de separarse, se mete en el bosque de la lujuria y liga con todo quisque que se le presente por delante y con ganas de follar: padres de amigos de sus hijos que la descubren y otros rollos. Finalmente, ni ella misma lo entiende lo que le pasa, pero está en una situación de conflicto consigo que le crea inseguridades. Se quiere volver a enamorar, algo tan simple como eso. El que persigue algo con insistencia, lo consigue: ella con su amor idílico y él, su marido, con un pibón descomunal. Y todos contentos. Bueno.