"El último vikingo" de Anders Thomas Jensen trata sobre un robo cometido por Anker,
interpretado por Nikolaj Lie Kaas, que confía la llave y el escondite del dinero a su hermano Manfred, interpretado por Mads Mikkelsen, con un peinado de rata de cloaca,( su personaje está a la par del que hizo en "De pollos y hombres", un perturbado violento sin escrúpulos, del mismo director) que tiene ciertas deficiencias mentales.
El caco se pasa quince años en la cárcel y llega el momento de pasar por un tribunal para que le concedan la libertad. De vuelta a casa, su hermano, quien guardó el dinero, ha empeorado mogollón, pero no tiene más remedio que cargar con él hasta que lo lleva al escondrijo. Hay una conexión con "Rain Man" de Barry Levison, donde un hermano aguanta a otro que es autista porque éste último heredó las posesiones de sus padres. Aquí la historia es encontrar el dinero que no se sabe dónde coño lo ha escondido.
Para acabar, la estructura hace aguas en el momento inicial que el hermano chorizo le confía las llaves donde esconde la pasta a su hermano que está como una regadera. Y quince años después todavía se encuentra mucho peor. Manfred está tarado como lo estaba don Quijote, que en cualquier momento se cree que es, por ejemplo, el famoso músico de los Beatles, Lennon. Así, el ladrón necesita encontrar otros tarados del mismo estilo que se hacen pasar por la famosa banda y completar esa falsa realidad. Bueno.
Título original Den Sidste Viking
Año 2025
Duración 116 minutos
País Dinamarca
Dirección Anders Thomas Jensen
Guion Anders Thomas Jensen
Música Jeppe Kaas
Fotografía Sebastián Blenkov
Reparto Mads Mikkelsen, Sofie Grabel,
Nicolas Bro, Soren Maling,
Nikolaj Lie Kaas, Lars Ranthe,
Bodil Jorgensen, Kardo Razzazi,
Lars Brygmann, Kjel Nergaard,
Rikke Louise Andersson,
Anette Stevelbaek, Lila Nobel.
El caco pide clemencia frente a un tribunal con la intención de que le den la libertad. Comenta que ya no es el hombre violento de antes y se ha reformado completamente. Pero lo primero que ve al salir de su casa es que su hermano, a quien ha confiado los cuartos del robo, está más tarado todavía que cuando lo dejó. Y lo primero que se gana, el ladrón salido de la trena, es una buena hostia de un matón que le pide la guita si no quiere que lo reviente la próxima vez. Así, la idea pasa por llevarse al hermano, que se ha tarado más de cuando lo dejó, que se hace llamar John Lennon y no hay manera de sacarle el lugar donde lo escondió. El tío está tan pirado que si su hermano le lleva la contraria es capaz de tirarse por la ventana, del coche en marcha o clavarse un tenedor en la cabeza. Los doctores comentan que tiene un trastorno de identidad y que le puede llevar años superarlo. Lo que le faltaba al mafioso. Éste no encuentra nada mejor que aliarse con un psicólogo, que trata a su hermano, para realizar el experimento de completar la banda musical con otros cuatro que tengan la enfermedad y sacarlo de la clínica, luego vendrá encontrar el dinero del robo. En fin, el director mantiene la manía de que para hacer comedia negra necesita meter dentro a personajes que están íntegramente tarados y se comportan como psicópatas sin solución. No acabo de encontrarle el punto.



