intenta capear el temporal, pero se ve superada por las circunstancias, que a cada minuto empeoran, porque a cada paso que da se le cae el cielo encima. Por si no tuviera suficientes mierdas encima, un vecino se ha dejado el agua abierta y se le ha caído el techo encima de su piso. Por eso, viven en un hotel y la enfermera apremia, pues la niña necesita una alimentación correcta para que se ponga fuerte, engorde y afronte el tratamiento de la hija, de lo contrario su enfermedad se agravará y le quitarán a la niña. La imagen recorre los primeros planos de la cara de la mujer que es todo un poema con un agobio insostenible, presionada por todos lados. Está desbordada, pero no tirará la toalla, eso nunca. En cualquier caso, estamos ante un tema recurrente, el psicoanálisis y sus visitas a los especialistas, muy de moda en la actualidad, pues esa es su profesión de terapeuta, cuando la realidad es que ella misma está mucho peor que sus propios pacientes. No acaba de encontrar el equilibrio personal ni profesional.
En fin, el drama se centra en la pobre madre que nadie es capaz de hacerle caso, el mundo entero está en su contra y por mucho que intente cambiar la dinámica será imposible. A esa madre le va a reventar la cabeza de tanta mala baba que hay a su alrededor. Si el director quería agobiar al espectador, lo ha conseguido.
Título original If Had Legs I'd Kick You
Año 2025
Duración 113 minutos
País Estados Unidos
Dirección. Mary Bronstein
Guion Mary Bronstein
Fotografía Christopher Messina
Reparto Rose Byme, Delaney Quinn,
ASAP Rocky, Conan O'Brien,
Danielle Macdonald, Ivy Wolk,
Christian Slater, Josh Pais,
Daniel Zolghadri, Helen Hong,
Ella Beatty, Lark White.
Se han puesto de acuerdo los astros del Universo para joder a esa madre solitaria con el cuidado de su hija enferma. Tiene encima de su cogote el marido que en la distancia le echa el aliento con lo que debe hacer, la enfermera la amenaza con quitarle a su hija si no cumple unos requisitos, incluso el tipo del parking, cuando deja a su hija en el cole, la quiere culpar por aparcar en doble fila. La madre se siente tremendamente jodida, desesperada ante tantas adversidades. No puede hacer otra cosa que encomendarse a su psicoanalista, compañero de trabajo, que en cuanto acaba la hora le dice que se pire que tiene otro cliente en la consulta. Es decir, sus sueños, sus fantasías perecen no ser importantes para al profesional médico que al mismo tiempo es colega de curro, pero quiere largarla de la consulta cuanto antes. Vemos que esa mujer desesperada tiene como profesión aconsejar a otras madres pues parece que es terapeuta, cuando ella lo necesita más que nadie. Sigue el drama con una hija que solo aparece el sonido de su voz, nunca su cuerpo, por lo tanto no sabemos cómo tiene la cara ni esa supuesta enfermedad del tubo que tanto nombran. Mantienen conversaciones con su marido que le echa encara su trabajo de asesorar al personal, de estar con el culo en la silla todo el día, en cambio él sí que curra a tope. Las peleas son constantes. Necesita que el Mundo la deje en paz que no se meta con ella, pero eso no va a pasar. Por fin, sabemos que el tema del tubo va unido a su peso ya que no alcanza el que necesita y eso puede repercutir en su situación, pues le pueden quitar a su hija si no es capaz de cuidarla. Pero siguen pasándole cosas inoportunas en su camino. Así, la situación en ese despacho terapéutica es un caos como ocurre en su propia existencia. En fin, una estresante situación de una madre que está dispuesta a darle una patada a la vida que lleva. Con el tiempo, vemos que la enfermedad de su hija no es nada sencillo, pues por la noche necesita estar conectada a una máquina con una bolsa de suero llena de medicación. Esa madre fuera de sí, tiene como profesión aconsejar a personas con problemas psicológicos. Por fin acude el marido y la situación todavía es mucho peor.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar en esta página