Maryam Touzani, la directora, es una especialista en desarrollar temas de sensibilidad humana. Lo hacía, por ejemplo, en "El cafcán azul", vestido típico marroquí, donde un hombre, el dueño de una tienda, se enamora del aprendiz recién llegado, donde cosen y acicalan vestidos a los clientes con la esposa en medio sin saber qué hacer; "Adam" cuenta la precariedad de una mujer embarazada que deambula por las calles en busca de refugio y una limosna, que obtiene de una buena mujer con un negocio pequeño que le da cobijo, pero que no dispone de medios para mantenerla demasiado tiempo. En este caso, "Calle Málaga" ( Premio del Público en el festival de Venecia 2025) enfrenta a dos mujeres, madre e hija en un serio compromiso.
La madre, interpretada por Carmen Maura ( quedarán en la retina sus interpretaciones como chica Almodóvar en "¿Qué he hecho yo para merecer esto" o "En mujeres al borde de un ataque de nervios"; pero aquí con un aspecto más parecido a la peli de "Volver"; en otra interpretación prodigiosa, "La comunidad" de Álex de la Iglesia) es una mujer que se pasea tan ricamente por el mercado de Tánger, feliz de soportar su ancianidad y en espera de que el tiempo se la lleve al otro barrio. Sin embargo, antes debe aguantar un sofocón que le producirá su propia hija, interpretada por Marta Etura ( otra actriz permanente en la retina por la escalofriante película de Jaume Balagueró "Mientras duermas" donde narra la historia de un conserje perturbado solapado a sus entrañas) que se empeña en fastidiarle la alegría con una noticia inesperada: quiere llevarla a un asilo. Ella se niega y lucha por mantener su estatus social.
En fin, un drama entre madre e hija que mostrará las interpretaciones de dos actrices descomunales, aderezado de la sensibilidad típica de la directora del trato que realiza en sus temas complejos. Además, se recrea en remarcar esos recuerdos que se perderán para siempre. Aunque puede aparecer una luz en el camino a ritmo de Los Panchos con "Toda una vida".
Título original Calle Málaga
Año 2025
Duración 116 minutos
País Marruecos
Dirección Maryam Touzani
Guion Maryam Touzani, Nabil Ayouch.
Música Franziska Henke
Fotografía Virginie Surdej
Reparto Carmen Maura, Ahmed Boulane,
Marta Etura, María A. Rosso,
Tarik Rmili, Imén Akandouch,
Miguel Garcés, Mohamed Naimane,
Laila Hotaut, Imad Houdni,
Ahmed H. Temsamani.
La acción dramática, de entrada, se ve llegar. La madre es campechana con los vecinos del barrio y se muestra extremadamente contenta. En cambio, la hija, recién llegada de Madrid, se presenta con un rostro pálido, amargado, como salido de la tumba. Su posición es la de espera que cuando te cuente mis intenciones, te va a caer una bomba encima que no te vas a poder levantar del suelo. Efectivamente, en cuanto le comenta la razón por la cual se encuentra en su casa el humor de la primera se vuelve triste, insostenible. Las pretensiones de la hija no son otros que dejarla en la puta calle con el culo al aire, es decir, la casa es de papá que murió hace años y está a nombre de ella y necesita la pasta para otros quehaceres, por lo tanto ya puede salir pitando de allí. La solución es sencilla si no se quiere ir de ahí con ella, pues que se pire a una residencia y santas pascuas. Observa su mundo que la rodea, los enseres: espacio, gentes, fotos. Se desmorona ante sus ojos. Ve como se vende la casa delante de ella, incapaz de abandonarla. La tesis es: si te extirpan los recuerdos cuando eres viejo qué coño te queda. Ante eso, la posición de la madre es: me da igual todo, me quiero morir, pero antes lucho con mis armas. La anciana, después de ser catapultada hacia la residencia, pretende reconquistar su piso clandestinamente por medio del chantaje o lo que sea. Para terminar, entre ambas la relación en estas condiciones se volverá un tanto criminal, pues la madre está dispuesta a dar guerra y luchar por lo que considera un bien suyo y una forma de vida que acaban de jodérsela, mientras, la hija quiere darle la patada en el culo cuanto antes. Así, hará lo imposible por aferrarse a ese apartamento. Historia de pequeños amores y placeres en la vejez.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar en esta página