viernes, 12 de junio de 2026

Joika

 



"Joika" de James Napier Robertson cuenta la vida de la bailarina norteamericana Joy Womak, interpretada por la actriz Talia Rider, que pretende graduarse en la prestigiosa academia rusa de Ballet de Bolshoi




Vemos un inicio con las imágenes de la infancia de una niña entusiasmada de su afición. Tiene colgadas en las paredes de su habitación  las fotografías de sus ídolos del ballet.  Su único objetivo es el de triunfar en la mejor escuela del mundo. Y, cuando es mayor, allá que va. Las primeras imágenes en esa disciplina y ante las miradas de sus compañeras ya nos llevan a "Cisne negro" de Darren Aronofski donde nos muestra que para triunfar hay que luchar, pero sobre todo, saber sufrir. Cuando llega allí, se encuentra las mismas caras de sus rivales con el odio clavado en ella, así, de buenas a primeras.




 Pero aquí no acaban las putadas de presentación, pues aparecerá su profesora con las intenciones muy claras: comprobar si merece el honor de formar parte de una disciplina férrea y puntera en el mundo del baile. Para descubrirlo, le hará repetir unos pasos de baile sin cesar hasta que reviente. Y estas pruebas casi criminales de la instructora también nos llevan a otra película "Whiplash" de Damien Chazelle y especialmente sobre aquel loco de maestro encarnado por F.J. Simmons que dirigía a una banda de música que  denigraba al máximo a un joven batería que quería llegar lejos. 




La joven quiere progresar por méritos propios demostrando lo que vale, pero un bailarín compañero le dice que eso aquí ya no se lleva, sino hacer la pelota cuanto más, mejor. Mantiene un pequeño romance con un chico bailarín y le avisa que la primera bailarina no tiene amigos solo se debe a su público, el resto la odia. En fin, le aconseja acercarse a la profesora y hacerle la ola, para que la seleccione y la tenga en cuenta. Con todo y eso, por muy bien que lo haga, le cerrarán el paso a cal y canto, pues como es norteamericana la quieren hundir en la miseria con sus ilusiones.

Título original Joika

Año                 2023

Duración         110 minutos

País                 Estados Unidos

Dirección         James Napier Robertson

Música             Dana Lund

Fotografía        Tomasz Naumiuk

Reparto            Talia Ryder, Karolina Gruszka,

                          Diane Kruger, Oleg Ivenko,

                          Tomasz Kot, Charlotte Ubben,

                           Borys Szyc, Natasha Aldersiade,

                           Martin Hught Henley.








Estamos ante el personaje ilusionado con una proyección espectacular que quiere triunfar en el ballet. Necesita ir al mejor, aunque se encuentre en el lugar opuesto y más alejado e inaccesible. Pero, una vez allí,  se encuentra con la muralla de la entrenadora que no tiene contemplación con ella y a la primera de cambio, el primer día de entrada, la somete a una dura y vejatoria prueba delante de sus compañeras impasibles.  Ha de tener más capacidad de superación y sufrimiento, mientras se mira las puntas de los dedos llenas de sangre después de la fatídica prueba. Los cubitos de hielo no serán suficientes porque el daño viene desde su cerebro. Así, por ejemplo, piden una chica para representar al colegio y ella aunque quiera o sea la mejor no será elegido. Esto sí que duele realmente más que las heridas carnales. Ella sabe, por ser norteamericana, que no tienen ninguna oportunidad de ser elegida, por mucho que sea la mejor y  lo desee. Así se lo dice un compañero que la ve preocupada. Éste le cuenta que en Rusia actual no gana la mejor preparada, sino la que hace la pelota a la profesora que es a su vez la directora. Por lo tanto, si quieres destacar y ascender no le tocará otra que besar el culo de la de arriba. De todas formas, le falta mucho para ser seleccionada y no es buena idea presentarse en el despacho de la profesora para decirle que ella es mejor que las otras que ha elegido. Lo que ha creado es más mala hostia y le responde que baila como una norteamericana y no le llega a la suela de los zapatos a una bailarina rusa. La joven no se achanta: "hágame la prueba y si no valgo, me voy". Quema sus naves de ilusiones con tal de ser elegida, quedar fuera es superior a su mente, no lo tolera. Por lo tanto, son conscientes de que es la mejor, pero no es rusa y eso es un lastre para ella, porque nunca será seleccionada. No obstante, su obsesión por conseguir sus metas no tienen límite y toma una nueva estrategia: casarse con el chico ruso y conseguir la nacionalidad que necesita. Lo hace y el mismo día del casorio, deja tirado al novio y se va a meterle los papeles en las narices de su profesora. Su obsesión por conseguir una mete le lleva al enfrentamiento o al rechazo de una vida anterior con sus padres y eso crea un choque frontal en cuanto ellos se desplazan a Rusia para verla. Así las cosas, en ese matrimonio de conveniencia, no será la solución, porque el estigma de ser yanqui lo lleva pegado a su propio ser y la marginación continúa viva. Si quiere avanzar ha de ser una corrupta y ganarse un fajo de billetes del empresaria a cambio de un buen polvo y por ahí ella no pasa. Entonces la hundirán en la miseria y si la pasta no llega a casa de ese matrimonio postizo se verá abocada a la pobreza en una tierra que no es la suya. En definitiva, los consejos que se vierten en esa academia es que si quieres dedicarte al ballet lo has dar todo sin preocuparte de otras cosas, viene a ser, como una religiosidad profunda donde se entrega en cuerpo y alma a la danza. Pero esto no es suficiente, pues para triunfar en lo más alto tiene también que vender su cuerpo.

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