jueves, 30 de julio de 2026

La deuda



"La deuda" ( más bien las deudas) de Daniel Guzmán vuelve a hacer un guiño a los ancianos, deja de banda el cachondeo y se mete de lleno en el cine social. En su película "A cambio de nada", el adolescente cabreado con la sociedad con unos padres que van a su bola y él refugiado en casa de una anciana que busca trastos en la noche por la ciudad para recuperarlos y ponerlos de nuevo al mercado. Esa trama inacabada o con un filón por explorar acude a ella de la mano de un problema social de alquiler. Su forma de contar la acción pasa por mostrar las calamidades en un ámbito colectivo pobre o decadente donde esa situación es un manifiesto de actualidad. En ocasiones raya el ridículo y causa risa. También sucedía en su anterior cinta "Canallas", donde mostraba tipos abocados al fracaso. 



En este caso, ahonda en la relación de la anciana con el joven, Daniel Guzmán también como protagonista, que vive con ella y las injusticias que se producen en el momento en que la quieren desalojar de su piso que lleva viviendo eternamente. Pero un robo tonto en un centro médico desencadena una sucesión de hechos que destrozarán su vida y la de la anciana. Por esa acción inconsciente, sin pensar lo que se hacía, se produce una sucesión de consecuencias desastrosas. Pero quedan deudas que se tienen que saldar y en la cárcel esto es imposible. La cuestión es ponerse en contacto con el gran mafioso y conseguir los miles de euros que pide el banco para dejarlos seguir a él y a la anciana en el piso. 



Finalmente, tanto la policía como los mafiosos quieren sacar tajada de su persona, pero intentará escurrirse como un pez entre sus manos y saldar sus agujeros económicos pendientes.

Título original La deuda

Año                2025

Duración        115 minutos

País                España

Dirección         Daniel Guzmán

Guion              Daniel guzmán

Música            Richard Skelton

Fotografía       Ibon Antuñano

Reparto           Daniel Guzmán, Itziar Ituño,

                        Susana Abaitua, Luis Tosar,

                        Rosario García, Francesc Garrido,

                        Fernando Valdivieso, Gabriel Dan,

                        Victoria Tejeiro, Antonio Márquez,

                        Natalia Agüero Avecilla,

                        Juan Pino Rodil.




El joven demuestra una sensibilidad cariñosa con una anciana que lleva al médico y es empático con el resto de los mortales. Vive con ella y se ocupa de sus necesidades. Es la condición de tener una cama en la ciudad donde quedarse a dormir. La relación entre ambos es cordial y los cuidados también son excelentes. La situación discurre por unos cauces establecidos entre la abuela y su acompañante hasta que llega una carta del juzgado. Mientras el tipo consigue pasta con lo que vende, robado o como sea, a un macarra conocido. Al tipo, de pronto, lo meten en la trena esposado, no se sabe bien por qué. Sin embargo, las cámaras lo han delatado por un robo de un desfibrilador, justo el que vendía a los chorizos anteriormente. Así las cosas, un robo de cuatrocientos euros lo puede llevar con sus huesos a la prisión y la anciana esperando en su casa. Pero con la mala suerte de que en la primera secuencia, cuando acompaña a la anciana al médico, justo en ese momento, cuando salía del centro médico, sucede algo terrible, un niño acude al centro en coma con la necesidad del material médico que ha robado para salvarse y la palma por su culpa. Por tanto, lleva a cuestas ese muerto durante toda la película, ya que suya es la culpa de no salvarse. Pasados los días, se monta una estrategia para escapar de la cárcel. Las cosas no las puede dejar como están, debe saldar una deuda pendiente: que no echen a la anciana de su casa por un dinero que debe al banco y sobre todo, seguir los pasos de la madre que ha perdido al hijo para pedirle perdón. Para conseguirlo entra en una banda de mafiosos y trafica con droga que consigue quedársela y pasar la pasta a la anciana. Para acabar, saldados los dos compromisos, ya no le importa nada de lo que le suceda a su vida y se encamina hacia el calabozo sin que nadie lo obligue. En este punto, su vida ya no vale nada. Pero llegar a la trena se le hará infinito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar en esta página