viernes, 1 de mayo de 2026

El extranjero

 



"El extranjero" de François Ozon ( no vamos a repasar su basta y excelente filmografía, la última "Cuando cae el otoño"), en este caso, se ocupa de llevar a la pantalla el personaje de Meursault



interpretado por Benjamin Volsin, de la obra de Albert Camus con el mismo nombre. La inicia con el final del libro, con un blanco y negro exquisito, para resaltar la angustia del personaje cuando aparece por la cárcel, junto a otros prisioneros que le preguntan por qué está aquí y responde por asesinar a un musulmán. No hay una correlación del argumento de la película con el ejemplar de Camus, porque hay saltos y elipsis, pero es bastante fiel a la obra escrita. 



Por lo tanto, el resto del metraje recorrerá el camino por el que le ha llevada hasta esta situación. Ese hombre blanco, que vive en Argel, en 1940, en esos momentos todavía una colonia de Francia ( existe un cierto poso de racismo de la época, pues cuando entran en el cine hay un cartel que indica prohibida la entrada a los indígenas), permanecerá impasible ante la llegada de una noticia fúnebre. Así, el lugar que frecuenta está concurrido por franceses. La historia se centra en ese tipo insensible, introspectivo, casi mudo que contesta con monosílabas, a los hechos que suceden a su alrededor, centrado solo en el sepelio de su madre, pero ni una lágrima, ni un suspiro, nada. Pese a catapultarse, posteriormente, dentro de su mundo interior, su soledad y disgusto con el mundo es evidente. Se pasa horas y horas en soledad, con un cigarrillo y  observando al personal desde su balcón. 



Muestra una situación de indiferencia por la vida, frente al resto de mortales que sienten con pesar la muerte de su madre. En fin, se recrea en la historia que es fidedigna a la novela de Camus ( evidentemente la riqueza de detalles del libro no tiene nada que ver con la versión adaptada al cine, pero guarda una dignidad más que exquisita respecto a la novela), el funeral y su comitiva, el baño en la playa con su compañera de oficina, el amor con ésta, interpretada por Rebecca Marder;



la escalera donde viven unos vecinos especiales. Por tanto, sigue la estructura de la novela, pero a un ritmo que marca el propio director y con los cambios que le dan un tempo especial y adecuado. Vacía completamente el envoltorio humano y queda el extranjero.

Título original L'Etranger

Año                 2025

Duración         122 minutos

País                 Francia

Dirección         François Ozon

Guion               François Ozon

Novela             Albert Camus

Música             Fatima Al Qadiri

Fotografía        Manuel Dacosse

Reparto            Benjamin Voisin, Pierre Lottin,

                         Rebecca Marder, Denis Lavant,

                         Swann Arlaud, Benjamín Hicquet,

                         Chistophe Malavoy, Mar Sodupe,

                          Jean-Chales Clichet

                          Jean-Benoit Ugeux. 





El telegrama que recibe el protagonista, por mucho que le digan que tenga un buen día, no será nada gratificante, pues le notifican que su madre acaba de fallecer. Trabaja en un despacho de tramitación de documentos y solicita dos días para asistir al funeral. Incluso pide disculpas por la muerte: " no es culpa mía" Su intención es la de ir al evento y para ello se coloca corbata y brazalete negro. Sufre las penalidades del trayecto en la guagua con un calor infernal. El asilo donde ha fallecido su madre se encuentra a varios minutos caminando por una senda de cabra en medio del campo. El director del centro lo atiende con cierto desprecio. Usted tenía ingresos mínimos y no disponía de capacidad para atenderla. Los compañeros de la anciana la acompañan durante la noche y se siente juzgado por ellos. Los ve ancianos, viejos, más cerca de la caja de madera que rodean en este momento que del mundo de los vivos. Así, que si se va alguien al otro lado, ejerce una presión especial como para que arrastre al resto de ancianos. Se siente intimidado por esas caras rudas.  La trama se recrea en el ritual del velatorio y el entierro de la madre que está plenamente interiorizado por el hijo. La angustia o la pena va retenida por dentro, peor es un hijo de hielo. El mundo que se mueve alrededor es un ente gruñón, frente a su silencio, resentido y acabado por el paso del tiempo sobre sus caras. Todo pasa sin apenas sentir sentimientos: la compañera que se tira, el vecino machista que pega a una chica árabe y lo ayuda. Esto le acarreará problemas, pues se verá involucrado en un asesinato sin intención. Posteriormente se recrea en el juicio y un final, antes de la ejecución, con el párroco que lo quiere confesar en sus últimas horas y asoma su ateísmo. Finalmente, muestra a un individuo en consonancia con su forma de pensar. Para él la vida carece de un sentido básico, por eso, el protagonista siente, en silencio, la necesidad de encontrar una salida a lo absurdo de su existencia. La rebelión a esa situación la encuentra en la muerte de alguien que se le cruza en su camino. El ser humano es un monstruo o todos los seres que nos rodean son unos monstruos, porque el individuo nada en medio de un mar de violencia. Dicho de otro modo, ese personaje está de vuelta de todo y le jode vivir la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar en esta página