desglosa el significado de un verso en la clase. Los alumnos, muy participativos, responden, alguno de ellos, un tanto salidos de hormonas. En apariencia, no hay ningún altercado y la exposición se desarrolla en un clima perfecto -la verdad, sorprende este tipo de comportamientos de los alumnos-. Sin embargo, esa explicación con un ejemplo aludiendo a una alumna se malinterpretará, pues el resto de alumnos con gritos manifiestan que al profesor le gusta la chica. Ahí se inicia el conflicto, en el momento en que la alumna se ha sentido acosada por el profesor y escribirá una carta a la dirección del centro. Automáticamente viene a la memoria "La caza" de Thomas Vinterberg donde el maestro se siente acusado por una alumna, porque dice que se ha sobrepasado con ella y los padres lo castigan sin pararse a pensar si eso era cierto. Aquí, la trama sigue el mismo camino de falsedades contra el docente. Cualquier cosa que diga se sacará de contexto. Los alumnos la toman con el profesor de manera que las clases son un infierno. La adolescente mantendrá su opinión de que el profesor la mira demasiado y le pregunta. Es un tema corriente donde los alumnos intentan sacar de sus casillas al profesor, que sucede, desgraciadamente, demasiado a menudo en los institutos y el problema está detrás de una sociedad sin valores, es decir, la incomunicación entre las familias genera una inseguridad del adolescente que proyecta sus demonios contra el profesor.
Finalmente, estamos ante un centro educativo que más parece un centro penitenciario. La educación en los institutos está muerta, por razones obvias: no hay respeto hacia el docente, falta de esfuerzo, exceso de alumnado, no funciona la prohibición del móvil- siguen con él-, demasiada burocracia, intromisión de los padres. Es un tema muy trillado, pero es necesario mostrarlo e insistir para buscar una solución.
Título original Pas de vagues
Año 2024
Duración 92 minutos
País Francia
Dirección Teddy Lussi-Modeste
Guion Audrey Diwan, Teddy Lussi-Modeste
Música Jean-Benoit Dunckei
Fotografía Hichame Alaouie
Reparto François Civil, Sham Boumedine,
Toscare Duquesne, Agnes Hurtel,
Mallory Wanecque, Bakary Kebe,
Emma Boumali, Marianne Ehouman.
Las interpretaciones entre profesor y alumno dentro de un aula suelen confundirse a menudo. Éste intenta explicar de manera próxima al alumno, pero ellos son incapaces de realizar una abstracción de lo que se les enseña. El grupo de alumnos de una clase en conjunto son incapaces de entender el significado-no atienden, no se concentran y son unos negados de prestar atención del tema en cuestión. Por lo tanto, son expertos en cambiar el significado de lo que se ha dicho en una clase. Así, una alusión a una alumna no será entendida y dicen de manera absurda que va a acusar al profesor de sobrepasarse con ella Éste mantiene un careo con la adolescente, junto al tutor y el hermano de la adolescente que es una especie de macarra que amenaza a la hermana delante de los profesores. Este individuo es violento y pretende forzar al director para que tiren a la puta calle al profesor. El siguiente paso, que da el energúmeno, es denunciar el caso, una mentira como un piano, a la policía. La cuestión es saber si los encargados del orden harán caso de las falsedades del hermano o se olvidarán de investigar ese caso. Pero la denuncia prospera e inspección entrará a saco, pesa a que el claustro de profesores está con él, no tiene otra que comerse el marrón. Así, el hermano loco denuncia acoso, pero el profesor no le dejan denunciar que lo han amenazado de muerte al salir del instituto. Dentro del instituto, el director le comenta que tiene que guardar distancias con los alumnos pues salir con ellos fuera de horario lectivo puede ser peligroso. Se abre un nuevo camino en la trama en el momento en que los alumnos se enteran de que el profe es gay y por esto también se producen enfrentamientos y burlas en la clase. Con todo, los alumnos encuentran la forma de cebarse con el profesor de tal manera que la delegada apunta en una libreta lo que dice el profesor para pasarlo a los padres, con su propia versión. El docente intenta por todos los medios salvarse de las agresiones verbales. Llegado a este punto, el director insiste de nuevo y le hace la cama y se presenta ante él como un hipócrita que dice que lo defiende pero no hace nada. Y el acusado le muerde en la yugular diciéndole que es un cobarde que mira hacia otro lado y se mete en su despacho sin importarle los conflictos, pues pretende largarse a otro instituto mejor en cuanto pueda. Finalmente, los alumnos están negados para concentrarse y realizar las apreciaciones correspondientes para entender el significado de la literatura o cualquier otra disciplina. Hablamos de centros con cierta problemática donde queman contenedores ( en otros casos cortan árboles del patio), pero el culpable es siempre el profesor que se siente solo, abandonado por las instituciones, faltaría más, una pena.



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