Pretende mostrar esa forma anárquica de actuar sin importarle otra cosa que disfrutar de su juventud y completar la fiesta con un polvo. No importa que la noche la pase tirado hasta que se le vaya la borrachera, en un banco en medio de la calle. La historia se desarrolla en un medio rural y su padre, que también lleva el mismo camino, ya conoce de las cogorzas que suele pillar su propio hijo. Así, la noche es para liarla y el día para dormir la turca por la farra de la noche. No hay una guía o camino por donde ir, pues el padre es tan pendón como él y de ahí su andadura caótica en su existencia.
En fin, la trama se desarrolla con el hilo conductor del joven que se ve forzado a trabajar y no abandona sus andanzas de crápula que lo llevarán a enfrentarse con otros grupos de jóvenes donde se pelearán por una chica o por lo que sea. Con todo, la historia está cargada de inocencia y sencillez.
"El consentimiento"de Vanessa Filho ( historia tomada del libro del mismo nombre de Vanessa Springora que narra su propia autobiografía con un escritor que abusó de ella) se detiene en unos hechos reales que sucedieron cuando la escritora tenía catorce años. Cuenta que es una adolescente,
interpretada por Kim Higelin, muy tímida y entregada a la lectura. Conoce al escritor Gabriel Matzneff de cincuenta años, interpretado por Jean-Paul Rouve, que intenta embelesar a la adolescente con cartas de amor.
Ella se siente profundamente atraída y se deja seducir por el encanto del escritor. Los hechos acontecieron en los años ochenta del siglo pasado y saltó a la luz en el año dos mil diez y nueve. Allí, la autora lo acusó de pedófilo y el escándalo estaba servido. El escritor escribía en sus libros de sus relaciones con niñas adolescentes con un éxito importante. Los editores publicaban porque la ficción puede tener ciertas puertas abiertas a la libertad, pero el problema estaba en que las historias eran verdaderas y por lo tanto constituía un delito de pedofilia. Sin embargo, pasaron muchas años antes de que le acusaran, por ejemplo, una chica de las que abusó en su día, Francesca Gee, cuando notificó los hechos de abusos sobre su persona ya tenía cincuenta y dos años. Los atropellos sexuales estaban escondidos porque el escritor tenía influencia, pero con el tiempo, salieron a flote. El escándalo tuvo tanto eco que la persona que colaboraba con el escritor y que era la ginecóloga que recetaba los anticonceptivos a las menores para que no quedaran embarazadas era, nada más y nada menos, Michele Barzach que posteriormente fue ministra de salud en Francia en 1886-1888 con el presidente francés Mitterrand y posteriormente condecorada por el presidente Sarkozy. Todos sabían que era un pedófilo encantador de serpientes, pero la sociedad se lo consentía. La acción se centra en esa relación entre el adulto y la menor, el cual plasmará en el cuaderno las experiencias y, pasado el tiempo, aparecerá el libro en las estanterías.
El pedófilo mantiene su compostura y un tono chulesco ante la adolescente y en televisión o en cualquier entrevista también muestra una posición jovial y petulante. Así, se sucede la posesión sexual y tóxica del escritor que retiene en su cerebro para plasmarla en sus escritos. Finalmente, mantiene el valor de unos hechos que sucedieron y plantea la cuestión de si todo vale en literatura, es decir, las sensaciones vividas plasmadas en ficción, aunque se trate de un pedófilo que relame a una menor hasta crearle una sensación de agobio para toda su vida.
La cámara recorre lentamente una habitación. Pronto vemos que estamos en zona de niños por los juguetes por el suelo, las libretas, canicas y por fin pasa de lejos de un niño para llegar a la litera superior donde duerme una niña. "Rita", así se llama ella y la peli, de Paz Vega se inicia con la descripción minuciosa de la habitación de los niños y lo hace a ras de suelo como si quisiera mantener el objetivo a esa altura, justo desde donde ven los niños el mundo.
De esa litera baja la niña se encamina al baño y con esto ya nos ha dado bastantes claves que estamos ante una familia de clase media baja, no acomodada porque duermen los dos hermanos uno encima del otro. Así, como el centro de atención está puesto en la niña, los padres aparecen de cintura hacia abajo. Por lo que muestra la cámara que son los ojos de la niña, por eso los adultos salen fuera de plano, con un papel secundario, pese a que influyen y mucho en su vida.
Estamos, sus padres, ante una pareja tradicional de los años setenta; taxista él, protagonizado por Roberto Alamo que apenas se le ve la cara y sí la brutalidad de su comportamiento machista con gritos y malos modos, junto a la madre, una ama de casa, protagonizado por la propia directora Paz Vega, que puede ser autobiográfica de la propia directora alrededor de los años ochenta por la mención de la legalización del divorcio. En ese ambiente autoritario del padre, Rita se plantea por qué siempre hay que hacer caso de lo que diga su padre. La historia relata, por tanto, ciertos aspectos que quedaron en la retina de la infancia de la directora y los revive en la cinta.
En fin, se muestra la infancia de la niña desde un punto de vista cercano a esa mirada infantil desde la sensibilidad de los juegos sencillos, caricias, perfumes. Y como colofón, después de un final trágico, se veía venir, la música de "Todo pasará" de Matt Monro que debe recordarle un tiempo pasado.
El título "¿ Estás ahí, Dios? Soy yo", Margaret" ( novela de la escritora Judy Blume) de Kelli Fremon ( aquella directora de "Al filo de los diecisiete" también de adolescentes y de enredos amorosos) alude a las conversaciones que se tira la adolescente
Margaret, interpretado por Abby Rider, con un Dios imaginario que nunca le contesta, pero que se siente segura. Son monólogos que mantiene con ese ser superior para que solucione los problemas familiares. Ella debe decidir su religión ya que su padre es judío y su madre
( interpretado por Rachel McAdams) cristiana. Se lo han dejado en sus manos para cuando sea mayor. Además, la aparición de una abuela tierna,
Katy Bates, que es cordial con su nieta, pero su imagen mosquea un tanto, pues te lleva directamente a su otro lado de la interpretación más cruel que hacía en "Misery" de Rob Reidner por la cual consiguió un Oscar a la mejor interpretación o por lo menos recuerdan aquellas terribles escenas con el escritor accidentado. La historia se inicia con el cambio de población de la familia, porque el padre ha sido ascendido en la empresa y deben abandonar Nueva York y marcharse a Nueva Jersey.
La madre está contenta pese a abandonar sus clases de arte, así se podrá dedicar a su hija y a casa. Ahora toca hacer nuevas amistades y ambientarse en su nuevo hogar. Pronto se relaciona con las adolescentes de la zona que forman un clan y están muy interesadas por esos factores hormonales que pronto les afectará: que si los pechos crecen, que si la regla aparece. Todo ello, junto a una madre atenta y el conflicto con los abuelos llevará a la nieta a desarrollarse en ese camino hacia la madurez personal. En fin, cuenta el paso de la infancia a la adolescencia con la inocencia de lo desconocido y la salida de tono gamberra del momento junto a otros temas de conflicto familiar.
Necesitamos cinco minutos de metraje para saber el tema central: dos adolescentes que juegan y se pasan de rosca, tirados en la cama viendo un video porno que se sugiere por medio de los gemidos. Posteriormente, en una casa burguesa que evidentemente no es de ellos, beben alcohol de la boca de una botella y revientan copas en el suelo con la intención de divertirse destrozando el mobiliario. Hablamos de "La Maternal" ( el título se refiere a la casa donde acogen a aquellas adolescentes que tuvieron un embarazo traumático y ahora se intenta recuperar esa condición de mujer libre que perdieron en su día) que muestra a un grupo de niñas madres que deben cuidar de unos bebes que no están preparadas para eso. Esos niños recién nacidos cuyas madres son incapaces de hacerse responsables porque ellas mismas son crías recuerdan a aquel bebé de "Trainspotting" de Danny Boyle que gatea entre unos padres borrachos y drogados que se revuelcan por el suelo con el peligro de la muerte al lado de ese bebe. Ese momento de diversión e irresponsabilidad de las madres lo pagan los bebés recién nacidos que nada saben de las desgracias de esas madres internadas en un recinto porque son incapaces de cuidar a sus hijos ya que son menores. Pilar Palomero, directora de "Las niñas " con cantidad de premios a sus espaldas sigue con la temática de las adolescentes y sus problemas sociales. Allí, mostraba esa inocencia de la recién llegada a una escuela y su relación con las compañeras de colegio; aquí sube la problemática de violencia en esa adolescente,
Carla Quílez, de catorce años que insulta con su boca a todo aquel que se le acerca, pues no puede contener la rabia de su condición. de madre irresponsable. Esa familia rota donde la madre ( interpretada por
Ángela Cervantes que salía en aquella cinta "Chavalas" de Carol Rodríguez) pasa completamente de que su hija vaya o no al instituto y su relación es tóxica. Así, la violencia está siempre presente en sus vidas. Carla recibe la noticia de que está embarazada de varios meses y que no puede interrumpir el parto y, dada su situación personal, debe ingresar en un centro especial. Allí, ese grupo de adolescentes que están todas ocupando un lugar de madres que no les corresponde cuentan sus experiencias y sus amores frustrados.
"Alcarrás" de Clara Simón ( directora que sabe tocar la tecla acertada para, por medio de la naturalidad de los personajes o del paisaje, conseguir la atención del espectador y un ramillete de premios asegurados, en este caso, el Oso de oro del festival de Berlín 2022, pero no es el único con "Verano de 1993" ya se alzó con el premio Goya 2017 a la mejor dirección y seleccionada para ir a los Oscar, si la eligen.) cuenta la vida de unos campesinos en tierras de Lérida, en el mismo pueblo que da nombre a la película: Alcarrás. La directora, con buen criterio, echa mano de actores no profesionales, hombres del campo, para darle mayor veracidad a la historia. Esa verdad de las historias de cualquier rincón de un pueblo como pasaba en "La inocencia" de Lucía Alemany donde esos personajes sencillos buscan tozudamente una meta sin detenerse en considerar otros criterios, sino que se aferran a un sentimiento personal y no lo abandonarán.Se centra en los problemas cotidianos, que no son pocos y variados, de unos campesinos por el cultivo de la fruta de unos campos que ni siquiera son suyos. Para empezar, deben marchar de sus tierras porque los campos que siempre han cultivado se compraron de forma poco oficial, de palabra y por mucho que busquen un documento poco encontrarán y el pobre viejo, nada sabe de papeles sino de palabra con el anterior dueño.
Es decir, ellos, en tiempos de guerra ayudaron a los dueños, los Pinyol, a llevar adelante las cosechas y poco a poco se apoderaron de las tierras, pero ahora, pasado el tiempo, aparecen los verdaderos dueños con otros aires y con la intención de desalojarlos del lugar. Después, las dificultades añadidas que acarreará mantener los árboles frutales con la plaga de conejos acechando las frutas.Todo ello se pasa junto a los niños que viven en su propio mundo al margen de las dificultades que se les vienen encima. Quimet, el padre, protagonizado por
Jordi Pujol Dolcet, está metido de lleno en sus tareas de agricultor y por mucho que le digan que debe cambiar de trabajo, él lleva metido el campo en la sangre y no abandonará esas tierras tan fácilmente por mucho que su cuñado le diga que hay que dar un paso atrás.
La película "Un pequeño mundo"( premio FIPRESCI en el festival de Cannes 2021) de Laura Wandel trata del acoso escolar. Quizá es un tema muy tratado, pero es interesante no perderlo de vista, tenerlo muy en cuenta. Ahí están: la precursora “Carrie “de Brian de Palma muestra esa chica pelirroja muy vulnerable, sencilla, inocente que sus compañeras se meten con ella hasta extremos insospechados, ella se venga con sus poderes especiales;”Después de Lucía" de Michel Franco donde la muerte de la madre de la protagonista y el cambio de trabajo de su padre le hacen cambiar de instituto con el siguiente acoso;“En un mundo mejor “de Susanne Bien vemos el padre del niño que es médico y realiza trabajos de ayuda en el Tercer Mundo. Esa preocupación por los demás lleva a un cierto abandono por los suyos.Luego, cuando vuelve, se las tiene que ver con los bárbaros de su país. En este caso, la cámara se acerca a la problemática de los adolescentes por medio de dos hermanos de corta edad, Nora, la pequeña interpretada por
Maya Vandebeque, que está muy preocupada por el asedio que le hacen a su hermano mayor. Esa preocupación de la niña pasa al propio espectador que es capaz de sentir en sus carnes las gamberradas que reciben los niños. La película hurga en las entrañas de la maldad de los compañeros de clase sobre dos hermanos recién llegados al colegio. Ellos son débiles y buenos, esto es suficiente para que las hienas malvadas se ceben.Al final vemos que la violencia conquistará la inocencia y sencillez de los agredidos.
El recuerdo me gasta una mala pasada y me lleva a "Las brujas de Zugarramurdi" de Álex de la Iglesia. Sin embargo, desde el primer momento ya sé que me encuentro en el lado opuesto: nada de coña ni de cachondea.Muestra detalladamente el sistema abusivo de la Santa inquisición en el siglo XVI sobre un grupo de chicas adolescentes en el país Vasco que solo tienen la intención de divertirse sonreír, danzar a la luz de la luna en las montañas cerca del mar y cantar canciones en euskera. "Akelarre" de Pablo Agüero se detiene en esos hechos de torturas realizadas por la Inquisición.
Ellas, encerradas en una especie de mazmorra y maltratadas por no hacer nada, pretenden defenderse de unas acusaciones falsas y embusteras que el comendador,Àlex Brendemühl, las lleva hacia la hoguera con un interrogatorio perverso y malvado. Se les prohibe hablar en su propia lengua: "son lenguas para hablar con las bestias", argumenta un torturador.
Título original La inocencia Año 2019 Duración 92 minutos País España Dirección Lucía Alemany Guión Laia Soler y Lucía Alemany Música Óscar Senen Fotografía Joan Bordera Reparto Carmen Arrufat, Laia Marull, Sergi López, Joel Bosqued, Sonia Almarcha, Josh Climent, Bogdan Florin Guilescu, Lidia Moreno. "La inocencia" de Lucía Alemany arranca a partir de la mirada de una adolescente que vive en un pueblo. Allí, en un ámbito rural y un ambiente estival, las vecinas salen al portal de la calle y sentadas en sillas a esperar a que aparezca el soplo frescodel anochecer.
Todos se conocen y la boca no hace otra cosa que destripar situaciones de novios y de chismes de los jóvenes veraneantes. Las lugareñas se meten en todo lo que concierne a las familias, imponiendo su criterio y reprimendas las acciones sin contención. En ese ambiente juvenil y de fiestas de verano entra en juego el desmadre del botellón, la música disco y las farras hasta las tantas. Lis ,
Carmen Arrufat, se ve arrastrada, sin que ella quiera, a unas amistades que no le beneficiarán en nada. Acompañada de una familia especial, la madre
Laia Marull atormentada ( en un papel muy parecido al de "Te doy tus ojos" de Iciar Bollaín, donde era maltratada por un marido machista encarnado por Luis Tosar) por su marido, en este caso,
Título original J'accuse Año 2019 Duración 126 minutos País Francia Dirección Roman Polansky Guión Roman Polansky Robert Harris Música Alexandre Desplat Fotografía Pawel Edelman Reparto Jean Dujardín, Louis Garrel, Emmanuelle Seigner, Herve Pierre Didier Sandre, Wladimir Yordanoff, Melvil, Poupaud, Eric Ruf, Mahtieu Amalric, Laurent Stocker. "El oficial y el espía" ( gran premio del jurado en Venecia 2019) de Roman Polansky, en el año en que se le ocurre contar, por encima, la turbulenta vida del director y su mujer asesinado por el loco de Charles Manson, hablamos de Tarantino, no podía ser otro, que da su versión muy particular de los hechos que los toma de paso para contar una historia de Hollywood en su reciente película "Érase una vez en Hollywood". Pero ahora no nos toca detenernos en ésta, sino en ese oficial llamado Dreyfus acusado por espía y degradado de sus galones y condenado a una isla del Diablo sin posibilidad de un juicio, justo por ser judío. El director recoge unos hechos verídicos sucedidos en 1894. El título original "J'accuse" viene del mismo nombre del artículo que publicó Émili Zola sobre el mismo caso. Zola fue acusado en su tiempo de todo tipo de calumnias y detrás puede que se encuentre la sombra del propio director contradictorio, unido siempre a los más necesitados, pero le penaliza una vida muy oscura a sus espaldas. La película se detiene en ese momento en que el oficial
Georges Piquart ( interpretado por Jean Dujardin y la amante del protagonista que no podía ser otra que la propia esposa del director Emmanuelle Seigner) comprueba los detalles que desmontan completamente la mentira del caso.
La cara triste de una adolescente, con el rostro serio. Una voz de fondo resalta una conversación. Hablan de pasar unas vacaciones. Ella, protagonizado por
Alba Alcaine, está en medio del discurso de la disputa de la pelea que se debate al fondo en otra habitación. La conversación se va encendiendo, solo la cara de la adolescente que va cambiando conforme sube el tono de la pelea. Hablan y hablan sobre las vacaciones y dónde cuándo y cómo van a dejar a la chica que más bien parece una mercancía que una hija.Que se quede con mi madre, no, tantos días, pues con la abuela. Hasta que asoma una lágrima que corre por la cara.
Ese imagen es el inicio de "Ojos negros" película de Marta Lallana que recuerda, en parte, el destino de una adolescente en verano, por causas que desconocemos como sucede en esta ocasión, ajenas a la persona adolescente, como ocurre en en "Verano de 1993" de Carla Simón.Cuenta esos detalles del verano de una adolescente en un pueblo de la montaña.
La cinta empieza como un falso
documental, al estilo de "Rec" de Jaume Balagueró, pero con un fondo argumental
muy diferente. Nada de terror ficticio, sino un terror de lo más real: el
choriceo político como fondo argumental. Muestra la realidad de una familia
donde el padre es un político corrupto y el hijo intenta justificar su
inocencia. "Selfi" de Víctor García León ( ese director que ha necesitado once
años para volver a rodar otra película después de la fantástica "Vete de mí", una
cinta donde Juan Diego ganaba el premio a mejor actor en el festival de San Sebastián en 2006 junto a Juan
Diego Botto en el papel de padre e
hijo con sus neuras y disputas generacionales) supone contar hasta las tripas
la vida de una familia bien, siempre conducido por el hijo que muestra
su vida y la forma de vivir de su familia.
Bosco, Santiago Alverú, nominado a mejor actor novel en los Goya 2018, es el extraterrestre caído
del cielo que observa el comportamiento de los diferentes grupos humanos que habitan el planeta. Se comporta auténtico extraño venido del más allá en un mundo que le rodea completamente loco y desmadrado. Realiza un pequeño recorrido por ese mundo de la política
Él es
parte implicada pero vista desde la distancia desde el "Selfie"largo que dura ochenta minutos. En fin, habrá muchos espectadores que se preguntarán ( pasados unos
minutos), pero esto de qué va. Pues nada, el que piense así que se apee de la visión y el
que logre entrar en esa crítica corrosiva del mundo actual, pues que siga con ella: cuestión de gustos.